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	<title>animacion &#8211; Revista Random</title>
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	<description>Cultura, Lifestyle y Entretenimiento.</description>
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		<title>Un debut, o casi&#8230;</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Revista Random]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Feb 2026 18:20:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cine TV y Streaming]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
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					<description><![CDATA[El 10 de febrero de 1940, MGM estrenó el cortometraje «Puss Gets the Boot» (El gato se lleva un zapatazo) que es considerada la primera aparición de Tom y Jerry&#8230; aunque esto no fue así en ralidad. Vení que te contamos un poco mas de este y otros celebres debuts. En teoría fue el debut [&#8230;]]]></description>
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<h2 class="wp-block-heading">El 10 de febrero de 1940, MGM estrenó el cortometraje <strong>«Puss Gets the Boot»</strong> (<em>El gato se lleva un zapatazo</em>) que es considerada la primera aparición de Tom y Jerry&#8230; aunque esto no fue así en ralidad. Vení que te contamos un poco mas de este y otros celebres debuts.</h2>



<p>En teoría fue el debut de la pareja más violenta del mundo de la animación, pero en realidad muchos no saben que en ese primer corto, el gato se llamaba <strong>Jasper</strong> y el ratón, aunque no tenía nombre en pantalla, era conocido internamente como <strong>Jinx</strong>. Jasper era más realista, peludo y con cara de pocos amigos. El ratón ya mostraba esa astucia casi cruel para meter al gato en problemas con su dueña (la recordada «Mammy Two Shoes»). Los creadores, los legendarios <strong>William Hanna y Joseph Barbera</strong>, casi abandonan la idea tras este corto, pero una nominación al Óscar y el entusiasmo del público los obligaron a continuar. Ya para el segundo corto, se hizo un concurso en el estudio y el animador John Carr ganó 50 dólares al sugerir los nombres que hoy son historia: <strong>Tom y Jerry</strong>.</p>



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<div class="youtube-embed" data-video_id="ys-lPZUctas"><iframe title="Tom and Jerry - Puss Gets the Boot (1940)" width="696" height="392" src="https://www.youtube.com/embed/ys-lPZUctas?feature=oembed&#038;enablejsapi=1" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
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<h2 class="wp-block-heading">Otros Debut Legendarios: De la gran pantalla a la historia</h2>



<p>Tom y Jerry no son los únicos con orígenes curiosos. Aquí te presento cómo dieron sus primeros pasos otros gigantes de la animación:</p>



<h3 class="wp-block-heading">1. Mickey Mouse en <em>Steamboat Willie</em> (1928)</h3>



<p>Aunque técnicamente apareció antes en una prueba silenciosa llamada <em><strong>Plane Crazy</strong></em>, su debut oficial ante el público fue en este corto sonoro. <strong>Mickey</strong> no era el ratón amable de hoy; era un pícaro aventurero que usaba a los animales del barco como instrumentos musicales.</p>



<figure class="wp-block-embed aligncenter is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="youtube-embed" data-video_id="gRnmyLTkQ6Q"><iframe title="La Liebre Salvaje (A Wild Hare) Doblaje Original" width="696" height="392" src="https://www.youtube.com/embed/gRnmyLTkQ6Q?feature=oembed&#038;enablejsapi=1" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
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<h3 class="wp-block-heading">2. Bugs Bunny en <em>A Wild Hare</em> (1940)</h3>



<p>El <strong>conejo más famoso</strong> del mundo apareció unos meses después de Tom y Jerry. Fue la primera vez que vimos su diseño definitivo y, lo más importante, la primera vez que mascó una zanahoria y soltó su icónico: <em><strong>«¿Qué hay de nuevo, viejo?»</strong></em>.</p>



<h3 class="wp-block-heading">3. Los Simpson en <em>The Tracey Ullman Show</em> (1987)</h3>



<p>Antes de tener su propia serie,<strong> los Simpson</strong> eran apenas una sección de cortos de dos minutos. El dibujo era tosco, las voces eran distintas en ingles (especialmente la de <strong>Homero</strong>) y la personalidad de <strong>Bart</strong> era mucho más oscura.</p>



<figure class="wp-block-embed aligncenter is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<div class="youtube-embed" data-video_id="r7EMjK3rbkM"><iframe title="Los simpson Cap 1 de los cortos 1987" width="696" height="522" src="https://www.youtube.com/embed/r7EMjK3rbkM?list=PL5ZdEhAflNets-u5HmZGi-PO45kpPX3ot" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></div>
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<h3 class="wp-block-heading">4. Scooby-Doo en <em>Scooby-Doo, Where Are You!</em> (1969)</h3>



<p id="p-rc_e5edc0a614c17458-22"><strong>Hanna-Barbera</strong>, los mismos padres de Tom y Jerry, lanzaron este clásico un sábado por la mañana. El diseño original de <strong>Scooby</strong> estuvo a punto de ser un perro pastor, pero decidieron que un <strong>Gran Danés</strong> asustadizo era mucho más cómico.</p>
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		<title>Hayao Miyazaki: vida y obra de un narrador de mundos</title>
		<link>https://revistarandom.com.ar/2026/01/05/hayao-miyazaki-vida-y-obra-de-un-narrador-de-mundos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Julio Marinelli]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 Jan 2026 16:27:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Cine TV y Streaming]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[animacion]]></category>
		<category><![CDATA[anime]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[Hayao Miyazaki]]></category>
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					<description><![CDATA[En 2016, mientras finalizaba el rodaje de The Wind Rises y con la creación de Boro the Caterpillar en marcha, el legendario animador japonés, Hayao Miyazaki, fue invitado a una demostración de tecnología experimental. Los representantes del grupo de desarrollo mostraron una animación generada de forma automática en la que una figura humanoide reptaba de [&#8230;]]]></description>
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<h2 class="wp-block-heading">En 2016, mientras finalizaba el rodaje de <em>The Wind Rises</em> y con la creación de <em>Boro the Caterpillar</em> en marcha, el legendario animador japonés, Hayao Miyazaki, fue invitado a una demostración de tecnología experimental. Los representantes del grupo de desarrollo mostraron una animación generada de forma automática en la que una figura humanoide reptaba de forma grotesca. La escena buscaba ilustrar que una <em>máquina podía imaginar movimientos imposibles para un ser humano</em>. Miyazaki no solo no sonrió ante la proeza técnica, sino que contó en voz alta una imagen íntima: la de un amigo con una discapacidad que lucha por lograr movimientos tan simples como un choque de manos. “Pensando en él, no puedo ver estas cosas y encontrarlas interesantes”, dijo. “Nunca desearía incorporar esta tecnología a mi trabajo en absoluto. Creo firmemente que es un insulto a la vida misma”, añadió, para la desepción de los ingenieros que lo habían invitado. Nueve años después, Internet se llenaba de fotos tranformadas por ChatGPT en dibujos «del estilo» Miyazaki.</h2>



<p>Ese momento de 2025 no solo se viralizó por la vehemencia de sus palabras, sino porque ponía de manifiesto una tensión más profunda entre tecnología y artesanía, entre automatización y humanidad.</p>



<p><strong>Un artesano que nació con los sueños perforados por la guerra</strong></p>



<p>Hayao Miyazaki nació el <strong>5 de enero de 1941 en Tokio</strong>, en plena Segunda Guerra Mundial, un contexto que marcó no solo su infancia, sino la raíz de su sensibilidad artística. Su obra posterior estaría atravesada por recuerdos de todo lo que vio y escuchó en un Japón devastado y humillado y por la reconstrucción urgente; de ahí proviene la profundidad emocional y moral de sus narrativas, que rara vez se limitan a la al mero entretenimiento o espectáculo visual. </p>


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<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="451" src="https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/poridentidad.png" alt="" class="wp-image-1706" srcset="https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/poridentidad.png 800w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/poridentidad-300x169.png 300w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/poridentidad-768x433.png 768w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/poridentidad-745x420.png 745w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/poridentidad-696x392.png 696w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>
</div>


<p>Tras formarse en economía, Miyazaki ingresó en <strong>Toei Animation en 1963</strong>, donde empezó a forjarse como animador y narrador visual. Su encuentro con Isao Takahata, otro miembro clave de lo que sería Studio Ghibli, y con el productor Toshio Suzuki, sería determinante. Miyazaki se convirtió en director en películas como <em>Lupin III: The Castle of Cagliostro</em> (1979), donde ya comenzaron a brillar los temas que lo acompañarían toda su carrera: el vuelo, los paisajes memorables y la tensión entre tecnología y naturaleza.</p>



<p><strong>Studio Ghibli: la casa de los mundos posibles</strong></p>



<p>La creación de <em>Nausicaä of the Valley of the Wind</em> en 1984 no solo fue un éxito por méritos propios, sino que dio pie a la fundación formal de <strong>Studio Ghibli en 1985</strong>, un estudio que se volvió sinónimo de excelencia en animación hecha a mano. Miyazaki y sus colaboradores trasladaron a la pantalla historias tan distintas entre sí como <em>My Neighbor Totoro</em>, <em>Princess Mononoke</em> (mi primera experiencia Miyazaki) y <em>Spirited Away</em>, películas que no se limitan a narrar aventuras, sino que exploran la humanidad en toda su complejidad, con ángeles y demonios, bosques y fábricas, corazones rotos y esperanzas renovadas. </p>


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<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/Totoro-2.jpg" alt="" class="wp-image-1704" srcset="https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/Totoro-2.jpg 1024w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/Totoro-2-300x225.jpg 300w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/Totoro-2-768x576.jpg 768w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/Totoro-2-560x420.jpg 560w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/Totoro-2-80x60.jpg 80w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/Totoro-2-696x522.jpg 696w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/Totoro-2-265x198.jpg 265w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
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<p>Miyazaki mismo ha hablado en varias ocasiones del equilibrio que intenta capturar en sus historias. En una entrevista de 2009, señaló que los personajes deben tener una dualidad, <em>“la urgencia humana tanto de crear como de destruir”</em>, porque en la vida real ningún individuo es completamente bueno o malo. Esta visión se refleja en protagonistas como Chihiro (<em>Spirited Away</em>) o Ashitaka (<em>Princess Mononoke</em>), figuras que navegan mundos donde los grises prevalecen sobre los claros, donde todos, por más villanos que parezcan, tiene sus razones y convicciones; y los mundos mantienen un peligro constante.</p>



<p>El impacto de Miyazaki y Ghibli no se mide solo en premios —aunque <em>Spirited Away</em> y <em>The Boy and the Heron</em> recibieron premios de la Academia de EEUU—, sino en cómo sus películas han cambiado la percepción global de la animación. Studio Ghibli completó cuatro décadas en 2025 como un referente imbatible, cuya obra sigue siendo estudiada y celebrada en todo el mundo por su capacidad de hablar tanto a niños como a adultos de temas que importan: la guerra, la ecología, la identidad, la memoria y el sentido de pertenecer a un mundo frágil y precioso. </p>


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<figure class="aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="560" src="https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/5-peliculas-anime-inolvidables-2-1024x560.jpg" alt="" class="wp-image-1703" srcset="https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/5-peliculas-anime-inolvidables-2-1024x560.jpg 1024w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/5-peliculas-anime-inolvidables-2-300x164.jpg 300w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/5-peliculas-anime-inolvidables-2-768x420.jpg 768w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/5-peliculas-anime-inolvidables-2-696x381.jpg 696w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/5-peliculas-anime-inolvidables-2-1068x584.jpg 1068w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/5-peliculas-anime-inolvidables-2.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
</div>


<p><strong>Arte, autenticidad y el pulso humano</strong></p>



<p>La anécdota de su reacción frente a la tecnoligía no es simplemente una crítica técnica, sino una ventana a cómo Miyazaki entiende la creación artística: no como una reproducción estilística sino como una experiencia vivida. Para él, ninguna máquina, por más sofisticada que sea, puede tener empatía, dolor o historia propia. Es esa humanidad la que impregna cada cuadro, cada línea y cada sombra de sus películas. Y es esa humanidad, precisamente, lo que muchos encuentran ahora en peligro cuando un algoritmo reproduce estéticas sin emoción, solo por diversión o tendencia viral.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/AAAABeNOO0q5Ec5l_jb4AxumIkJOZDcegAuqmMDA3pT3qpPAgRzgrmA3B4gRESsJ9-WHBQCDmE5hd2rvNpBpG3NLq5kjTUQ7iOK6CPjb-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-1705" srcset="https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/AAAABeNOO0q5Ec5l_jb4AxumIkJOZDcegAuqmMDA3pT3qpPAgRzgrmA3B4gRESsJ9-WHBQCDmE5hd2rvNpBpG3NLq5kjTUQ7iOK6CPjb-1024x576.jpg 1024w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/AAAABeNOO0q5Ec5l_jb4AxumIkJOZDcegAuqmMDA3pT3qpPAgRzgrmA3B4gRESsJ9-WHBQCDmE5hd2rvNpBpG3NLq5kjTUQ7iOK6CPjb-300x169.jpg 300w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/AAAABeNOO0q5Ec5l_jb4AxumIkJOZDcegAuqmMDA3pT3qpPAgRzgrmA3B4gRESsJ9-WHBQCDmE5hd2rvNpBpG3NLq5kjTUQ7iOK6CPjb-768x432.jpg 768w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/AAAABeNOO0q5Ec5l_jb4AxumIkJOZDcegAuqmMDA3pT3qpPAgRzgrmA3B4gRESsJ9-WHBQCDmE5hd2rvNpBpG3NLq5kjTUQ7iOK6CPjb-1536x864.jpg 1536w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/AAAABeNOO0q5Ec5l_jb4AxumIkJOZDcegAuqmMDA3pT3qpPAgRzgrmA3B4gRESsJ9-WHBQCDmE5hd2rvNpBpG3NLq5kjTUQ7iOK6CPjb-747x420.jpg 747w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/AAAABeNOO0q5Ec5l_jb4AxumIkJOZDcegAuqmMDA3pT3qpPAgRzgrmA3B4gRESsJ9-WHBQCDmE5hd2rvNpBpG3NLq5kjTUQ7iOK6CPjb-696x392.jpg 696w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/AAAABeNOO0q5Ec5l_jb4AxumIkJOZDcegAuqmMDA3pT3qpPAgRzgrmA3B4gRESsJ9-WHBQCDmE5hd2rvNpBpG3NLq5kjTUQ7iOK6CPjb-1068x601.jpg 1068w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/AAAABeNOO0q5Ec5l_jb4AxumIkJOZDcegAuqmMDA3pT3qpPAgRzgrmA3B4gRESsJ9-WHBQCDmE5hd2rvNpBpG3NLq5kjTUQ7iOK6CPjb-1920x1080.jpg 1920w, https://revistarandom.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/AAAABeNOO0q5Ec5l_jb4AxumIkJOZDcegAuqmMDA3pT3qpPAgRzgrmA3B4gRESsJ9-WHBQCDmE5hd2rvNpBpG3NLq5kjTUQ7iOK6CPjb.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
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<p>La discusión que comenzó en 2016 se extendió a plataformas como redes sociales en 2025, cuando miles de personas compartieron imágenes “Ghiblificadas” con IA, y se debatió no solo sobre derechos de autor, sino sobre el papel de la sensibilidad humana en el arte. En ese contexto, las palabras de Miyazaki resuenan como una advertencia cultural: el arte no es un producto de algoritmos, sino un espejo de lo que somos y sentimos, y cada vez que tratamos de sustituir ese espejo por un filtro digital, nos preguntamos qué estamos eligiendo perder. Quizá los científicos que invitaron emocionados al maestro Hayao a esa demostración, deberían haber visto de nuevo sus películas.</p>
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