7 cosas para hacer en Semana Santa en La Rioja

0
1869

La provincia argentina que combina naturaleza extrema, fe centenaria y sabores únicos.

Si todavía no tenés destino para este feriado largo, La Rioja merece estar en tu radar. Una de las provincias más subestimadas del país esconde paisajes que dejan sin palabras, tradiciones profundas y una hospitalidad que te hace querer volver. Acá van siete planes que no te podés perder:

Maravillarte en el Parque Nacional Talampaya
El plato fuerte de cualquier visita a La Rioja. Talampaya es Patrimonio de la Humanidad y una de las Maravillas Naturales de Argentina. Sus gigantescos murallones rojizos alcanzan hasta 150 metros de altura, creando un escenario que parece de otro planeta. Ideal para recorrer en excursión guiada y sacar fotos que van a romper el feed.

Parque Nacional Talampaya

Recorrer Chilecito y su Cable Carril único en el mundo
Chilecito está ubicada en el Valle Antinaco-Los Colorados, entre la sierra de Velasco y la sierra de Famatina. Su historia minera se refleja en el Cable Carril, una obra de ingeniería única en el mundo construida entre 1902 y 1904, mientras que su entorno natural invita a senderismo, cabalgatas y visitas a bodegas. Un pueblo con mucho carácter y mucho para contar.

Subir hasta la Laguna Brava
Para los que buscan algo más extremo. La Laguna Brava es un sitio RAMSAR ubicado a 4.500 metros sobre el nivel del mar, rodeada de montañas y hogar de flamencos y otras especies protegidas. El paisaje es puro silencio y color. Eso sí: este destino requiere el acompañamiento de guías locales habilitados debido a la dificultad de los caminos y la altitud extrema.

Laguna Brava

Vivir la fe en los templos históricos
La ciudad capital propone un recorrido por templos como la Iglesia Santo Domingo, del siglo XVI y considerada una de las más antiguas del país, y la Catedral Basílica de San Nicolás de Bari. En Chilecito, el Cristo del Portezuelo y sus escalinatas se transforman en un punto de peregrinación, mientras que el Santuario del Señor de la Peña convoca cada año a miles de fieles. Semana Santa en La Rioja tiene una dimensión espiritual que vale la pena experimentar.

Señor de la Peña

Hacer kayak y cabalgatas en el Paseo de Los Sauces
A pocos kilómetros de la capital, el Paseo de Los Sauces ofrece kayak, cabalgatas, paseos en bicicleta y caminatas junto al dique, en un entorno perfecto para compartir en familia. Un plan tranquilo, sin complicaciones, para desenchufarse de verdad.

Paseo de Los Sauces

Visitar el Parque de Dinosaurios de Sanagasta
Muy cerca de los Sauces se encuentra el Parque de Dinosaurios de Sanagasta, donde es posible recorrer senderos entre réplicas de dinosaurios a escala real y conocer la historia de los huevos fosilizados hallados en la zona. Un plan que conquista a chicos y grandes por igual.

Parque de Dinosaurios de Sanagasta

Sumergirse en la Ruta del Vino Riojano
La Rioja es la tercera productora de vinos del país y su Torrontés Riojano es un clásico indiscutido. Los circuitos de la Costa Riojana y el corredor Chilecito–Famatina invitan a recorrer bodegas, conocer a sus productores y disfrutar degustaciones en paisajes dominados por viñedos, montañas y pueblos con historia. El broche perfecto para cualquier día de escapada.

Ruta del Vino Riojano

Sabores que no podés dejar de probar en tu visita a La Rioja
La cocina riojana es una mezcla fascinante de herencia indígena y tradición colonial. Sus platos típicos pueden degustarse en restaurantes, parrillas y comedores, pero también en puestos y casas de familia que ofrecen una experiencia más auténtica y cercana. Estos son los imperdibles de la mesa riojana:

Empanadas riojanas. La joya de la corona. Se hacen al horno, con un relleno generoso de carne, papa, cebolla, aceitunas y huevo duro. Sencillas, sabrosas y adictivas.

Locro riojano. Una versión regional del clásico argentino, preparado con maíz, porotos, carne y chorizo, sazonado con hierbas aromáticas. Perfecto para las noches frescas de la semana santa serrana.

Cabrito y cordero al horno. Toda La Rioja en un plato: el cordero se cocina con cebolla, laurel, pimienta y un buen chorro de vino, y se acompaña con un Torrontés, el vino emblema de la provincia.