Cada 17 de abril, Argentina levanta su copa y celebra al vino que la representa ante el mundo. El Malbec, esa uva viajera de origen francés, sigue escribiendo su historia más apasionante en los suelos de altura del Noroeste argentino.
Hay fechas que van más allá del calendario. El 17 de abril es una de ellas. Cada año en esa fecha se conmemora la llegada del Malbec a la Argentina en 1853, cuando Domingo F. Sarmiento impulsó la creación de la Quinta Normal de Agricultura y encargó al ingeniero agrónomo francés Miguel Pouget la introducción de nuevas variedades de vid. Aquella decisión transformó para siempre el mapa vitivinícola del país.
Hoy, más de 170 años después, Argentina cuenta con más de 47.000 hectáreas de Malbec cultivadas, el doble que hace 20 años, y en 2024 el Malbec volvió a posicionarse como el varietal más exportado del país. Una cepa que llegó como inmigrante y se convirtió en símbolo nacional.

La revolución silenciosa del Norte
Mientras Mendoza concentra el protagonismo global de la cepa, existe un territorio que desde hace años viene ganando terreno con fuerza propia: el norte argentino. Salta, Jujuy, La Rioja, Catamarca y Tucumán conforman un universo vitivinícola único en el mundo, donde la altitud extrema, la amplitud térmica y los suelos volcánicos y arenosos le imprimen al Malbec una personalidad radicalmente distinta: más austero, más tenso, más mineral, con taninos precisos y una frescura que sorprende copa a copa.
Las bodegas ubicadas en Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca alcanzan una altitud entre los 750 y 3.329 metros sobre el nivel del mar, características que hacen del vino de esta zona algo muy particular. En esas coordenadas de vértigo, el Malbec encuentra una versión de sí mismo que no existe en ninguna otra parte del planeta.
La provincia de La Rioja es la tercera en superficie cultivada del país con el 3,6% del total, seguida por Salta que concentra el 1,8%, mientras que Jujuy, con solo el 0,03%, sigue creciendo en demanda, catas y reconocimientos internacionales.
El enólogo Daniel Heffner de Bodega Dal Borgo en Cafayate lo resume con orgullo: «Lo que nos distingue es la potencia, los colores muy intensos, la nariz y la boca, y taninos muy redondos. Creo que Cafayate no tiene techo y hay que seguir trabajando para dar lo mejor.»
El norte en el radar del mundo
En su recorrida de 2025 por Argentina, el reconocido Master of Wine Tim Atkin incluyó en su itinerario exponentes de Jujuy, Salta, Catamarca y La Rioja, degustando más de 1.700 vinos de casi 300 productores. Una señal inequívoca de que el norte vitivinícola argentino ya está en la mira de los críticos y consumidores más exigentes del mundo.
Germán Di Césare, gerente de enología de Bodega Trivento, explica el éxito global de la cepa por su enorme plasticidad: se adapta con facilidad a distintas regiones, seduce por su perfil aromático y mantiene su prestigio en los mercados más exigentes. Y el norte argentino es quizás el ejemplo más elocuente de esa capacidad camaleónica.

BODEGAS Y VINOS DEL NORTE PARA DESCUBRIR Y ANOTAR
🍷 Bodega Colomé — Molinos, Salta Una de las bodegas más antiguas de Argentina, enclavada en los Valles Calchaquíes a más de 2.200 msnm. Su Malbec de altura es elegante, con notas a fruta oscura y especias. Ganó el premio a Mejor Propuesta de Enoturismo en los premios Winexplorers 2025. Recomendado: Colomé Estate Malbec.
🍷 Bodega Viñedos del Esteco — Cafayate, Salta Emblema de los Valles Calchaquíes, produce Malbecs intensos con identidad de terruño único. El microclima de Cafayate, con días cálidos y noches frescas, genera vinos de color profundo y gran concentración. Recomendado: Don David Malbec Reserva.
🍷 Bodega Dal Borgo — Animaná, Valles Calchaquíes, Salta Su Almandino Reserva Blend 2019 fue considerado por el jurado de expertos como el Mejor Tinto de Argentina en un prestigioso certamen nacional. Un referente del Malbec calchaquí de autor. Recomendado: Almandino Reserva Malbec.

🍷 Bodega La Macarena — Valle de Anguinán, Chilecito, La Rioja Ubicada a apenas 7 kilómetros de la ciudad de Chilecito, entre las sierras de Velasco y la sierra de Famatina, esta bodega moderna y altamente tecnificada rescata el legado familiar de Isidoro, abuelo de Macarena, quien en los años 70 comenzó el cultivo de vid en Famatina. Un proyecto que nació del amor por la tierra riojana y se convirtió en uno de los emprendimientos más prometedores del norte argentino. Bajo la dirección enológica de Luis Coita Civit, su Tinkunaco Malbec es un tinto 100% Malbec de color rubí profundo, con aromas a frutos rojos, notas florales y pimienta negra, y taninos suaves que construyen un final dulce y amable. Tinkunaco significa «encuentro» en quechua, y ese encuentro entre raíces, territorio y nueva generación se siente copa a copa. Recomendado: Tinkunaco Malbec.
🍷 La Riojana Cooperativa — Chilecito, La Rioja Su Raza Argentina Bicentenario Malbec 2021 ganó Medalla Gran Oro en concurso nacional. Una cooperativa que nuclea a pequeños productores riojanos y logra vinos de extraordinaria calidad a precios accesibles. Recomendado: Raza Argentina Bicentenario Malbec.
🍷 Bodega Valle de la Puerta — Valle de Famatina, La Rioja Ubicada en el Valle de Famatina, destaca por su producción de tintos como Malbec y Bonarda. Sus vinos expresan la identidad riojana con estructura y elegancia. Su Collovati Malbec 2020 también se llevó Medalla Gran Oro. Recomendado: La Puerta Malbec Reserva.
🍷 Bodega Amanecer Andino — Quebrada de Humahuaca, Jujuy Una de las primeras bodegas de Jujuy, con viñedos a 2.300 metros de altura. Su propietario destaca que en esa altitud extrema se pueden hacer «vinos de extrema altura, distintos y diferentes». Recomendado: Amanecer Andino Malbec.
🍷 Bodega Las Arcas de Tolombón — Valle Calchaquí, Salta Su Siete Vacas Reserva Malbec – Cabernet Franc 2021 ganó Medalla Gran Oro en certamen nacional. Una bodega boutique que trabaja con viñedos propios en una de las zonas más bellas del norte. Recomendado: Siete Vacas Reserva Malbec.
Una copa por el norte
Celebrar el Día Mundial del Malbec en 2026 es también celebrar la diversidad de una cepa que, lejos de tener un solo rostro, habla en muchos dialectos. El norte argentino ofrece uno de los más fascinantes: vinos de altura, de carácter, de historia. Vinos que saben a tierra colorada, a silencio de quebrada, a cielos sin límite.
Porque el Malbec no es solo un varietal. Es una forma de entender Argentina.
Salud.








