La historia de la pareja riojana detrás del juego viral

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Todo comenzó como empiezan muchas grandes historias argentinas: en una juntada. Entre amigos, risas, anécdotas y sobremesas eternas. Sin oficinas, sin un gran plan de negocios y sin imaginar que aquella idea improvisada terminaría convirtiéndose en un fenómeno viral que hoy llega a distintos puntos del país. Así nació “Argentinizado”, el juego de cartas creado por los jóvenes emprendedores riojanos Zoe Molina Gallero y Lucas Prina, una pareja que decidió transformar su pasión por los juegos de mesa y los encuentros sociales en una experiencia que conecta con miles de personas.

“Con Lucas siempre fuimos muy fanáticos de los juegos de mesa. Para nosotros era un planazo juntarnos con amigos o familia, jugar, reírnos y pasar un buen rato”, cuenta Zoe a RANDOM. Y fue justamente en uno de esos momentos cotidianos donde apareció la pregunta que encendió todo: “Che, ¿y si creamos nuestro propio juego?”.

Lo que al principio parecía una ocurrencia divertida empezó a tomar forma de manera casi natural. Durante meses trabajaron juntos en cada detalle: pensaron dinámicas, escribieron cartas, probaron consignas y organizaron interminables testeos con amigos para medir reacciones. El proceso, lejos de sentirse como trabajo, se convirtió en parte de la diversión.

“Cuando empezamos a crear carta por carta nos dimos cuenta de lo mucho que nos divertía incluso a nosotros mismos. Y automáticamente pensamos en todo lo que podía generar en los demás”, recuerda Zoe. “Ahí entendimos que no era solamente un juego, sino una experiencia divertida que la gente realmente iba a querer repetir”.

La esencia de “Argentinizado” está en capturar escenas, frases y costumbres profundamente reconocibles para cualquier argentino. Las previas, los asados, el fútbol, las discusiones absurdas, las cargadas entre amigos y esa capacidad tan local de convertir cualquier reunión en una anécdota inolvidable. “Queríamos reflejar esas cosas que nos identifican automáticamente como argentinos”, explica la emprendedora. “Buscábamos que cada carta hiciera sentir identificada a la gente. Que alguien la leyera y dijera: ‘Che, esto es demasiado argentino’”.

“…De un momento para otro explotaron las redes, empezaron a llegar mensajes, pedidos y consultas de todos lados. La verdad es que no estábamos preparados para algo tan grande y tan rápido…”.

El humor atraviesa todo el juego, pero detrás de las risas también aparece algo más profundo: la conexión entre personas. Zoe recuerda especialmente las primeras pruebas del juego, cuando comenzaron a notar cómo incluso los más tímidos terminaban completamente involucrados. “Lo más divertido era ver cómo gente que quizás al principio estaba callada terminaba totalmente metida en el juego”, cuenta. “Había discusiones, desafíos, debates, personas llorando de risa y amistades que podían quedarse horas discutiendo por una misma consigna”.

Fue ahí cuando comprendieron que el verdadero valor de “Argentinizado” no estaba solamente en las cartas. “Entendimos que el juego generaba momentos. Y eso era exactamente lo que nosotros buscábamos”. La dimensión del proyecto cambió por completo cuando dejaron de jugarlo únicamente en su círculo íntimo y comenzaron a recibir mensajes desde otras provincias. Las primeras fotos de desconocidos jugando “Argentinizado” marcaron un antes y un después para la pareja.

“Fue una sensación muy fuerte y emocionante”, recuerda Zoe. “Pasar de jugarlo en una mesa con amigos a que alguien de otra provincia te mande una foto jugando con su grupo fue algo increíble. Ahí realmente tomamos dimensión de que habíamos creado algo que conectaba con mucha gente”.

Durante meses trabajaron juntos en cada detalle: pensaron dinámicas, escribieron cartas, probaron consignas y organizaron interminables testeos con amigos para medir reacciones. El proceso, lejos de sentirse como trabajo, se convirtió en parte de la diversión.

Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Chubut y distintos puntos del país comenzaron a sumarse rápidamente. Pero el gran salto llegó cuando un video en TikTok explotó inesperadamente y convirtió al juego en un fenómeno viral. “Lo de la viralización fue una locura total”, admite. “De un momento para otro explotaron las redes, empezaron a llegar mensajes, pedidos y consultas de todos lados. La verdad es que no estábamos preparados para algo tan grande y tan rápido”.

La repercusión no solo multiplicó las ventas, sino que también les permitió comprender el alcance que hoy pueden tener los emprendimientos impulsados desde redes sociales. “Ese video hizo que muchísima gente conociera Argentinizado y nos ayudó a entender el poder que tienen las plataformas digitales para proyectos independientes”, señala Zoe. Sin embargo, detrás del éxito repentino hay una historia mucho más profunda vinculada al trabajo, la perseverancia y la cultura emprendedora. Tanto Zoe como Lucas crecieron viendo de cerca el esfuerzo cotidiano de sus familias.

“Mis papás son comerciantes y desde chica vi muy de cerca lo que significa salir adelante trabajando todos los días”, cuenta ella. “Y Lucas también creció viendo eso en su familia”. Esa herencia terminó moldeando gran parte de la personalidad de ambos. “Nunca fuimos de quedarnos quietos ni de conformarnos con hacer siempre lo mismo. Siempre tuvimos ganas de crear, emprender y apostar por ideas propias”.

@zoemolinag_

De LA RIOJA para toda la ARGENTINA🇦🇷🥹 #pedidos #parati #viral

♬ sonido original – Zoe Molina

Por eso sienten que “Argentinizado” también tiene mucho de esa identidad argentina que atraviesa generaciones. “Creo que el juego tiene mucho de esa esencia de rebuscársela, de animarse a crear algo propio y apostar incluso cuando parece difícil”, reflexiona Zoe. Paradójicamente, en una época atravesada por las pantallas y la hiperconexión digital, el juego propone algo cada vez más escaso: volver a encontrarse cara a cara. “Hoy estamos muy conectados digitalmente, pero muchas veces desconectados entre nosotros”, dice. “Creo que hacen falta más momentos reales de mirarse, reírse y compartir de verdad, sin pantallas de por medio”.

Quizás ahí esté la verdadera razón detrás del fenómeno de “Argentinizado”: no solo haber creado un juego divertido, sino haber encontrado una manera de recuperar algo esencial. El valor de la juntada, de la conversación, de la risa compartida y de esos pequeños momentos que, como buenas tradiciones argentinas, siempre terminan quedándose en la memoria.