Best Tourism Villages 2026: los ocho pueblos argentinos que buscan ingresar a la élite mundial del turismo rural

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La Argentina ya definió a los ocho pueblos que la representarán en la edición 2026 de Best Tourism Villages, el programa impulsado por ONU Turismo que distingue a las comunidades rurales más destacadas del planeta por su capacidad para preservar su patrimonio cultural y natural, fortalecer la identidad local y promover un desarrollo turístico sostenible.

La selección nacional fue anunciada el 28 de mayo de 2026 tras un proceso que involucró a 56 postulaciones provenientes de 19 provincias, la cifra más alta registrada por el país desde la creación de la iniciativa en 2021. Los destinos elegidos fueron Cachi (Salta), El Trapiche (San Luis), Mar de las Pampas (Buenos Aires), Puerto Pirámides (Chubut), Tafí del Valle (Tucumán), Villa General Belgrano (Córdoba), Villa Sanagasta (La Rioja) y Zenón Pereyra (Santa Fe).

Qué es Best Tourism Villages y por qué es importante

El programa Best Tourism Villages fue creado por ONU Turismo en 2021 con el objetivo de reconocer pueblos rurales que constituyen ejemplos de buenas prácticas en materia de turismo sostenible, conservación patrimonial y desarrollo comunitario.

A diferencia de otros premios turísticos, no se evalúa únicamente la belleza del destino. El certamen busca identificar comunidades donde el turismo contribuya efectivamente al bienestar de la población local, la preservación de las tradiciones y la protección de los recursos naturales.

La iniciativa pone especial atención en localidades que conservan modos de vida tradicionales vinculados a actividades como la agricultura, la ganadería, la pesca o la silvicultura, integrando esas actividades a la experiencia turística sin desvirtuar la identidad local.

Cómo fue la selección argentina

La convocatoria nacional fue abierta por la Secretaría de Turismo y Ambiente de la Nación durante los primeros meses de 2026.

Cada candidatura debía ser presentada por el municipio interesado y contar con el aval del organismo provincial de turismo correspondiente. Además, ONU Turismo establece requisitos básicos que limitan la participación a localidades de baja densidad demográfica, con menos de 15.000 habitantes y una fuerte vinculación con actividades tradicionales y valores comunitarios.

Una vez cerrada la inscripción el 30 de abril, un comité técnico integrado por profesionales de la Secretaría de Turismo y Ambiente evaluó las 56 postulaciones recibidas. Ese equipo fue el encargado de seleccionar los ocho representantes argentinos que ahora competirán a nivel internacional.

Posteriormente, las candidaturas pasan a la instancia internacional, donde especialistas de ONU Turismo analizan indicadores vinculados a sostenibilidad económica, social y ambiental, preservación cultural, gestión turística, infraestructura, gobernanza y desarrollo comunitario.

Villa Sanagasta: dinosaurios, vino y tradición riojana

Para La Rioja, la nominación de Villa Sanagasta constituye uno de los hitos turísticos más importantes de los últimos años.

Ubicada a unos 30 kilómetros de la capital provincial, la villa se ha consolidado como uno de los destinos más visitados del noroeste argentino gracias a una combinación poco frecuente de patrimonio paleontológico, naturaleza y cultura local.

Su principal atractivo científico es el Parque Geológico Sanagasta, donde se encuentra uno de los yacimientos de nidos y huevos fósiles de dinosaurios más importantes del mundo. El sitio forma parte de la denominada Ruta de los Dinosaurios, que conecta diversos enclaves paleontológicos riojanos con el Parque Nacional Talampaya.

A ello se suma el creciente desarrollo de la Ruta del Vino de la Costa Riojana, una propuesta que permite conocer pequeñas producciones vitivinícolas locales y que complementa una oferta turística basada en el contacto con la naturaleza y la identidad cultural del valle.

Otro elemento distintivo es el complejo temático Cueva de las Brujas, inspirado en leyendas populares riojanas como La Salamanca y El Mikilo, que permite acercarse al universo mítico de la región.

Cachi: la esencia de los Valles Calchaquíes

Pocas localidades sintetizan mejor la identidad del noroeste argentino que Cachi.

Situado a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar, al pie del nevado homónimo, el pueblo conserva una arquitectura colonial excepcional, calles empedradas y construcciones realizadas con adobe y piedra.

Su ubicación estratégica dentro de los Valles Calchaquíes lo convierte en uno de los centros turísticos más importantes de la región. El entorno combina paisajes de altura, tradiciones ancestrales, artesanías, gastronomía regional y una fuerte identidad cultural heredada de los pueblos originarios y del período colonial.

La candidatura destaca especialmente la autenticidad cultural y la conservación de las formas de vida tradicionales que aún caracterizan a la comunidad.

Puerto Pirámides: el pueblo de las ballenas

Entre todos los candidatos argentinos, probablemente ninguno tenga una relación tan estrecha con un ecosistema único como Puerto Pirámides.

Ubicado en la Península Valdés, constituye el único núcleo urbano permanente dentro de esta área protegida declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.

El pueblo es reconocido internacionalmente por ser uno de los mejores lugares del planeta para el avistaje de la ballena franca austral, actividad que cada año atrae visitantes de todo el mundo.

Sin embargo, la riqueza natural va mucho más allá de las ballenas. Lobos marinos, elefantes marinos, orcas, pingüinos y numerosas especies de aves forman parte de uno de los ecosistemas más valiosos de Sudamérica.

Tafí del Valle: un oasis verde entre montañas

Rodeado por las montañas tucumanas, Tafí del Valle constituye uno de los destinos más emblemáticos del norte argentino.

Su paisaje combina valles verdes, diques, quebradas y antiguas estancias que reflejan siglos de ocupación humana en la región.

La localidad posee una fuerte identidad vinculada a la producción agropecuaria de altura, especialmente quesos artesanales, además de una importante herencia arqueológica asociada a las culturas prehispánicas del valle.

La nominación de 2026 representa además la primera vez que una localidad tucumana alcanza esta instancia del programa de ONU Turismo.

Villa General Belgrano: una identidad única en Argentina

Fundada por inmigrantes centroeuropeos y consolidada posteriormente con la llegada de ex tripulantes alemanes del Graf Spee, Villa General Belgrano construyó una identidad cultural singular dentro del panorama turístico argentino.

Su arquitectura alpina, festividades tradicionales y gastronomía inspirada en las costumbres centroeuropeas la transformaron en uno de los destinos más reconocidos de Córdoba.

La localidad ha logrado combinar esa identidad histórica con el desarrollo de propuestas vinculadas a la naturaleza serrana y el turismo sostenible.

Mar de las Pampas: bosque y mar

A diferencia de la mayoría de los candidatos, Mar de las Pampas no basa su atractivo principal en una tradición histórica centenaria sino en un modelo de desarrollo turístico cuidadosamente planificado.

Ubicada sobre la costa atlántica bonaerense, la localidad se distingue por la integración entre bosque y playa, con estrictas regulaciones urbanísticas destinadas a preservar el entorno natural.

El resultado es uno de los destinos más tranquilos y exclusivos del litoral argentino, donde la naturaleza continúa siendo el elemento dominante del paisaje.

El Trapiche: la joya natural de San Luis

Conocido por sus ríos, arroyos y paisajes serranos, El Trapiche es uno de los destinos turísticos más tradicionales de San Luis.

Su candidatura pone el foco en la calidad ambiental del entorno, la conservación de los recursos naturales y la larga tradición recreativa vinculada al turismo de naturaleza.

La abundancia de agua, relativamente escasa en buena parte del centro-oeste argentino, constituye uno de los elementos más distintivos de la localidad.

Zenón Pereyra: una sorpresa santafesina

Probablemente sea el menos conocido de los ocho candidatos, pero justamente allí radica gran parte de su interés.

Zenón Pereyra, en el oeste santafesino, representa el modelo de pequeño pueblo agrícola que logró preservar su identidad comunitaria a lo largo del tiempo.

Su candidatura destaca especialmente el legado histórico local, la participación comunitaria y la preservación de tradiciones vinculadas al desarrollo rural. Entre los elementos distintivos mencionados oficialmente aparecen su herencia masónica y su vínculo con el automovilismo regional.