A veinticinco años de la irrupción de Bandana, la cantante convive con naturalidad entre dos identidades que lejos de competir se potencian mutuamente: la integrante de uno de los fenómenos más importantes del pop argentino y la compositora que, desde hace años, construye un recorrido personal lejos de los moldes de la industria.
El próximo 8 de julio, Valeria Gastaldi volverá a subirse al escenario de La Tangente para presentar su nuevo show solista. Será una noche íntima, construida alrededor de las canciones que marcaron su camino fuera de Bandana, aunque inevitablemente también habrá lugar para revisitar parte de ese repertorio que quedó grabado en la memoria colectiva de toda una generación. El recital llega en medio de un presente particularmente intenso, apenas unos días antes comenzará la gira nacional con la que Bandana celebra sus 25 años de historia.
La entrevista con RANDOM se realizó a través de una llamada telefónica desde Miami, ciudad en la que vive desde hace cuatro años junto a su marido y sus tres hijos. Allí encontró un nuevo punto de partida para desarrollar su carrera como compositora mientras construía una vida familiar en el epicentro profesional de la música latina.
Del otro lado de la línea, entre ensayos, viajes y una agenda que combina la maternidad con la música, Gastaldi (44 años) habla con entusiasmo de un presente que la encuentra atravesando dos universos al mismo tiempo, el de la artista solista que busca el encuentro cercano con su público y el de la integrante de Bandana, banda que, un cuarto de siglo después de cambiar la historia del pop nacional, sigue convocando multitudes y sumando nuevas generaciones.
-El 8 de julio volvés a presentarte como solista en Buenos Aires. ¿Qué significa preparar un show en la Argentina viviendo en Miami?
-Cada vez que preparo un show en Argentina siento que estoy armando una valija para volver a casa. Después de tantos años, uno ya sabe qué canciones emocionan a la gente que lo acompaña desde hace tanto tiempo y eso genera muchísima ilusión. Desde que empezaron los festejos por los 25 años de Bandana los fans me preguntaban cuándo iba a hacer un recital propio. En diciembre cumplí ese deseo y me prometí volver cada seis meses, aunque tenga la agenda completamente llena.
-¿Con qué se va a encontrar el público que vaya a verte a La Tangente?
-Es un espectáculo muy orgánico. No usamos pistas, todo se toca y se canta en vivo. Me gusta improvisar, cambiar arreglos y dejar que las canciones respiren distinto cada noche. Hay momentos acústicos, otros mucho más rockeros y también aparecen invitados. En esta oportunidad seguramente estén Lourdes y Lissa. Además de recorrer mis discos, siempre encuentro alguna forma diferente de reencontrarme con canciones de Bandana, pero llevándolas a otro lugar.


-Al comenzar de tan chica, viste a tu público crecer a la par. ¿Cómo vivís ese fenómeno?
-Es una de las cosas más emocionantes que me regaló la música. Siempre digo que tenemos el mejor público porque nuestra música dejó de ser una moda para convertirse en parte de la vida de mucha gente. Los que antes nos seguían, ahora tienen hijos, al igual que yo, que tengo tres. Los míos comienzan a saber quién era su mamá hace 25 años y los fans traen también a sus hijos para que vean lo que disfrutaban sus padres antes. El público creció, sintió y se enamoró con Bandana como nosotros hicimos lo mismo con ellos de testigos. Ver que esas canciones pasaron de una generación a otra y hoy siguen vigentes, es un privilegio enorme y un agradecimiento permanente hacia quienes siguen eligiéndonos.
«…me encantaría hacer algo con Milo J. Me parece un músico muy talentoso, muy auténtico y con una sensibilidad especial para escribir. Hay muchísimos artistas jóvenes que hacen cosas interesantes, pero él es uno de los que más me llaman la atención…»
-¿Qué diferencias encontrás entre subirte al escenario como solista y hacerlo con Bandana?
-Las dos experiencias son completamente distintas y las disfruto por igual. Mis recitales solistas son mucho más íntimos, cercanos y emocionales, aunque terminamos todos cantando y saltando como si fuera un show multitudinario. Con Bandana la energía es enorme desde el primer minuto porque tocamos en escenarios mucho más grandes. Poder moverme entre esos dos universos me hace sentir muy plena como artista.
-Programaste tu show en medio de la gira nacional de Bandana. Una apuesta fuerte.
-Está siendo un año muy intenso y lo quiero aprovechar al máximo. Con respecto a Bandana, arrancamos con una primera etapa de la gira durante julio y después seguimos con otra muy grande en septiembre. Estaremos en provincias como Santiago del Estero, Tucumán, Chaco, La Pampa, Córdoba, Mendoza, Santa Fe. Y en el medio metí mi recital, así que es una locura hermosa. A veces me pregunto por qué agrego trabajo sobre una agenda ya explotada, pero después subo al escenario y recuerdo por qué siempre vale la pena hacerlo. Además cuento con el apoyo de mi familia que me banca en estas semanas y todo fluye de otra forma.


-En una recordada conferencia de prensa, Gustavo Cerati reconoció que el dinero no era el único motivo por el cual volvía Soda Stereo. Si es así, entonces, ¿por qué volvió Bandana?
-Porque nos seguimos eligiendo de verdad. Nosotras amamos Bandana y nunca pensamos el regreso solamente desde un lugar económico. Siempre estuvimos en contacto entre nosotras y cuando se hizo en 2016 “Bandana: La vuelta”, nos decíamos que debíamos reunirnos únicamente cuando existiera algún motivo especial. El año pasado Disney nos volvió a convocar porque estrenó la versión live action de “Lilo y Stitch”, que nosotras habíamos cantado la canción de la versión original de 2002, y cuando nos dimos cuenta que se cumplían 25 años de nuestro debut, dijimos “hagámoslo”. Y lo cierto es que nos lanzamos sin saber cómo iba a responder la gente y terminó convirtiéndose en una experiencia maravillosa que estamos disfrutando muchísimo.
-Muchos fanáticos siguen preguntándose por Ivonne Guzmán. ¿Cómo es hoy tu vínculo con ella y si existe alguna posibilidad de reencuentro?
-Con Ivonne sigo teniendo contacto y le guardo muchísimo cariño por todo lo que vivimos juntas, pero creo que ya no hay posibilidades de que vuelva al grupo. Desde “Bandana: La vuelta”, ella eligió no formar parte del proyecto. Nosotras respetamos esa decisión y seguimos adelante como cuarteto. Bandana se reconstruyó de esa manera y hoy vivimos un presente muy feliz, celebrando estos 25 años con una etapa que sentimos completamente nuestra. Pero la historia con Ivonne no la va a cambiar nada.
«…Cada vez que preparo un show en Argentina siento que estoy armando una valija para volver a casa. Después de tantos años, uno ya sabe qué canciones emocionan a la gente que lo acompaña desde hace tanto tiempo…»
-Hace cuatro años decidiste instalarte en Miami. ¿Qué motivó ese cambio de vida?
-Fue una decisión familiar y profesional al mismo tiempo. Mi marido, Facundo Pereyra Iraola, produce espectáculos en México y desde Miami todo era mucho más práctico para su trabajo. En mi caso empecé a dedicarme cada vez más a escribir canciones para otros artistas y sentí que desde Miami podía abrir nuevas oportunidades en Estados Unidos y México. Ya había vivido antes en esta ciudad, así que también era un lugar donde podíamos empezar de nuevo con cierta tranquilidad.


-¿Cómo lográs combinar una carrera artística tan activa con la maternidad y la vida familiar?
-Es un equilibrio intenso, pero me hace muy feliz. Tengo tres hijos, una familia y un trabajo que demanda muchísimo tiempo, aunque nunca sentí que una cosa le quitara espacio a la otra. Ser madre es el desafío más grande porque es una responsabilidad diaria y para toda la vida, pero también es el rol que más me enriqueció como persona. Mis hijos ya entienden perfectamente a qué me dedico y acompañan este ritmo de vida.
-Además de cantar, construiste una carrera como compositora.
-Es una parte fundamental de mi presente. Cuando no estoy de gira aprovecho cada espacio libre para escribir canciones. Me apasiona tanto componer para mí como hacerlo para otros porque el compromiso y la emoción son exactamente iguales. Nunca siento que una canción tenga menos valor por no interpretarla yo. Al contrario, disfruto muchísimo imaginar otras voces y otras historias.
«…Nos tocó vivir aquella época y fue maravillosa. Lo importante es que, sin redes sociales ni plataformas globales, las canciones sobrevivieron al paso del tiempo…»
-«Voy a amarte», el éxito de Carlos Rivera, lleva tu firma.
-Fue una experiencia transformadora. Esa canción originalmente la escribí para Los Nocheros, pero finalmente el productor con el que trabajo decidió entregársela a Carlos Rivera para la novela “Los ricos no piden permiso”. Terminó convirtiéndose en un enorme éxito y, de alguna manera, me abrió la puerta grande al mundo de la composición profesional. Siempre voy a estar profundamente agradecida por esa oportunidad.


-La industria cambió por completo con las redes sociales y las plataformas digitales. ¿Cómo vivís esa transformación?
-Somos de otra generación y eso se nota. Nos adaptamos a las redes, trabajamos con un gran equipo y entendemos cómo funciona, pero nuestra formación fue distinta. Venimos de una época donde el disco era un acontecimiento, donde elegíamos cuál era el single con el cual salir al mercado, donde las canciones crecían con el tiempo y donde el vivo era el centro de todo. No critico las nuevas herramientas, simplemente siento que nuestra identidad artística nació en otro contexto.
-¿Alguna vez pensaste qué hubiese pasado si Bandana surgía en la era de Instagram y TikTok?
-Seguramente hoy tendríamos millones de seguidores porque Bandana fue un fenómeno enorme también fuera de Argentina. Es una charla que aparece muchas veces entre nosotras. Tendríamos 15 o 20 millones de seguidores cada una, y la presión que eso conlleva de no defraudarlos y estar atentas a todo ese universo. De todos modos, no siento nostalgia o no me hago la cabeza pensando “qué hubiese sido si…”. Nos tocó vivir aquella época y fue maravillosa. Lo importante es que, sin redes sociales ni plataformas globales, las canciones sobrevivieron al paso del tiempo y hoy seguimos llenando teatros veinticinco años después.


-Entre los nuevos artistas, ¿hay alguien con quien te gustaría compartir una canción?
-Sí, me encantaría hacer algo con Milo J. Me parece un músico muy talentoso, muy auténtico y con una sensibilidad especial para escribir. Hay muchísimos artistas jóvenes que hacen cosas interesantes, pero él es uno de los que más me llaman la atención. Creo que sería muy lindo encontrar un punto de encuentro entre su universo musical y el mío.
-Comenzaste tu formación en la comedia musical. En este momento donde hay muchos artistas ajenos al género protagonizando en la cartela porteña, ¿te imaginás siendo parte?
-Nunca cierro ninguna puerta. Yo me formé haciendo comedia musical, así que es un lenguaje que conozco y disfruto mucho. Si apareciera un proyecto interesante, que realmente me entusiasme, lo evaluaría con muchísimo gusto. Hoy estoy enfocada en la música, pero siempre me gusta desafiarme y explorar nuevos caminos cuando aparece la oportunidad adecuada.








