Alex Anwandter: 20 años de canciones, pop y vínculos que vuelven a encontrarse en el Gran Rex

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El artista chileno celebra dos décadas de carrera con un show en el Gran Rex. Juliana Gattas, Emmanuel Horvilleur, Marcelo Moura, Juana Rozas y Juan Saieg serán algunos de los invitados de una noche que recorrerá las distintas etapas de una discografía atravesada por el baile, la identidad y la mirada política.

La música de Alex Anwandter siempre tuvo algo de movimiento. Incluso cuando habla de heridas, desencuentros, violencia o incertidumbre, sus canciones parecen encontrar en el pulso electrónico una manera de seguir avanzando. Quizás por eso sus veinte años de carrera no se leen solamente como una sucesión de discos: son también la historia de una transformación constante, de un artista que convirtió al pop en una herramienta para hablar del cuerpo, el deseo, la identidad y la sociedad.

El próximo 18 de septiembre, esa historia tendrá una nueva escala en Buenos Aires. Después de celebrar sus dos décadas con un Movistar Arena agotado en Santiago, Anwandter llegará al Teatro Gran Rex para reencontrarse con el público argentino en una noche que tendrá como invitados a Juliana Gattas, Emmanuel Horvilleur, Marcelo Moura, Juana Rozas y Juan Saieg.

El repertorio promete recorrer una carrera que comenzó a tomar otra forma cuando Anwandter dejó atrás Teleradio Donoso y se lanzó definitivamente a la búsqueda solista. Odisea, publicado en 2010, fue el primer paso: sintetizadores, electrónica y una concepción más bailable marcaron una ruptura con la estética de su etapa anterior. El propio nombre del proyecto parecía anunciarlo: una exploración hacia un territorio todavía desconocido.

Un año después llegó Rebeldes, ya firmado con su nombre. Allí el pop empezó a adquirir una dimensión más frontal. Canciones como “¿Cómo puedes vivir contigo mismo?” y “Tatuaje” mostraban a un compositor interesado en combinar melodías inmediatas con preguntas incómodas. El baile no desaparecía, pero empezaba a convivir con una escritura más íntima y desafiante.

Después de Alex & Daniel, su colaboración con Gepe, llegaría Amiga en 2016. El disco amplió todavía más el universo emocional de Anwandter. “Siempre es viernes en mi corazón”, “Cordillera”, “Traición” y “Manifiesto” construyeron un álbum donde el amor, la pérdida, la memoria y la necesidad de volver a empezar aparecen dentro de una arquitectura pop precisa. El título mismo —Amiga— propone una cercanía que atraviesa buena parte de esas canciones: hablarle a alguien, acompañarlo, despedirlo, intentar comprenderlo.

Veinte años después de Odisea, Anwandter sigue haciendo algo que parece sencillo pero no lo es: transformar preguntas complejas en canciones que dan ganas de cantar y bailar.

Pero si hay un momento en el que la obra de Anwandter amplía definitivamente su escala, es Latinoamericana. Publicado en 2018, el álbum coloca al artista frente a una región atravesada por sus contradicciones y convierte el pop en una superficie donde también caben la historia, la política y la identidad. “Malinche”, “Locura”, “Latinoamericana”, “Canción del muro” y “Odio a todo el mundo” conviven dentro de un disco que piensa América Latina sin abandonar nunca la dimensión bailable de sus canciones.

Cinco años después, El diablo en el cuerpo llevó esa exploración hacia un territorio todavía más físico. El deseo, el cuerpo y las formas en que la sociedad intenta regular aquello que deseamos aparecen atravesando el álbum. Y, otra vez, Anwandter encuentra una manera de transformar esas preguntas en música para bailar. El disco incluye además colaboraciones con Buscabulla, Javiera Mena, Julieta Venegas y Christina Rosenvinge, confirmando otra de las constantes de su trayectoria: la capacidad de construir una comunidad artística alrededor de sus canciones.

En esa lógica también puede entenderse la presencia de los invitados que lo acompañarán en el Gran Rex. Juliana Gattas no es una colaboración circunstancial: Anwandter produjo y coescribió junto a ella parte de su etapa solista, mientras que su vínculo musical con Emmanuel Horvilleur se extiende hasta “Ya Es Tarde”. Incluso el repertorio de Anwandter guarda antecedentes de encuentros con artistas argentinos, como ocurrió con Miranda! en “Siempre es viernes en mi corazón”.

La celebración, entonces, funciona también como una fotografía del mapa afectivo y musical que Anwandter fue construyendo durante dos décadas. No se trata únicamente de volver sobre las canciones conocidas, sino de ponerlas nuevamente en circulación, cruzarlas con otras voces y observar cuánto cambiaron —y cuánto permanecieron— desde que fueron escritas.

En Buenos Aires, esa revisión tendrá además un significado particular. El vínculo con el público argentino fue creciendo con cada presentación hasta llegar al Gran Rex, una escala que condensa ese proceso de expansión. Spotify confirma la fecha del 18 de septiembre en el Teatro Gran Rex dentro de su agenda actual de conciertos.

Veinte años después de Odisea, Anwandter sigue haciendo algo que parece sencillo pero no lo es: transformar preguntas complejas en canciones que dan ganas de cantar y bailar. Tal vez esa sea la mejor manera de medir una trayectoria. No por la cantidad de discos ni por los escenarios conquistados, sino por la capacidad de una canción para sobrevivir a su época y volver a encontrar un cuerpo donde sonar.

El 18 de septiembre, ese cuerpo será el del Gran Rex.