
La cárcel cambia, las reglas también. Y las mujeres que sobreviven entre sus muros saben que, a veces, resistir implica reinventarse. En febrero, Netflix estrena la segunda temporada de En el barro, la serie creada por Sebastián Ortega que amplía su universo carcelario femenino y regresa con más tensión, más poder en disputa y vínculos que se reconfiguran.
Producida por Netflix junto a Underground (una división de Telemundo Studios), la ficción vuelve a situarse en La Quebrada, un penal que ya no es el mismo: nuevas bandas, nuevas jerarquías y un ecosistema cada vez más hostil. En el centro de ese territorio convulso reaparece Gladys, “la Borges” (Ana Garibaldi), obligada a adaptarse a un orden que ya no controla y a forjar alianzas inesperadas para proteger a los suyos.
Junto a Garibaldi, la temporada vuelve a contar con Eugenia “China” Suárez y suma, con fuerza, a Verónica Llinás en un rol clave: la temible Gringa Casares, líder indiscutida del penal, capaz de manejar a las internas a su antojo. La historia se expande con un elenco coral que incluye a Lorena Vega, Julieta Ortega, Carolina Ramírez, Érika de Sautu Riestra, Camila Peralta e Inés Estévez, además de Alejandra “Locomotora” Oliveras, Silvina Sabater, Lola Berthet, Carolina Kopelioff y Payuca.

Sobre su personaje, Nicole, la China Suárez confesó que fue “uno de los desafíos más incómodos de mi carrera”, ya que se trata de una escort de alto perfil que termina en prisión, un rol muy distinto a los que había interpretado antes. Incluso reconoció que grabar en una cárcel la puso nerviosa, subrayando el nivel de exposición emocional y actoral que exige esta nueva etapa de la serie.
Junto a Garibaldi, la temporada vuelve a contar con Eugenia “China” Suárez y suma, con fuerza, a Verónica Llinás en un rol clave: la temible Gringa Casares, líder indiscutida del penal
Gladys, “la Borges” (Ana Garibaldi), vuelve a la cárcel. Pero La Quebrada de este tiempo ya no es la misma: con nuevas bandas que se imponen a las demás “tribus” mediante la violencia, y otras formas de delincuencia organizada, deberá confrontar con un ecosistema penal liderado por la temible Gringa Casares (Verónica Llinás). Junto a una inesperada aliada —Nicole (Eugenia “China” Suárez)— y con la ayuda de las “embarradas” y de la Zurda (Lorena Vega), Gladys arriesgará todo para proteger a los suyos.
La temporada también contará con participaciones especiales de Victorio D’Alessandro, Osmar Núñez, L-Gante, Pablo Rago y Juan Minujín, la actuación especial de Verónica Llinás y la participación de Gerardo Romano como actor invitado, ampliando aún más el mapa de relaciones, tensiones y conflictos.

Un fenómeno que crece
La primera temporada de En el barro fue uno de los grandes títulos argentinos de 2025 en Netflix. Se mantuvo durante cuatro semanas en el Top 10 global de series de habla no inglesa, alcanzó el puesto #1 a nivel mundial durante sus dos primeras semanas y sumó 5.6 millones de visualizaciones en su semana de estreno. En Argentina, permaneció seis semanas en el Top 10, consolidándose como una de las ficciones locales más vistas del año.
Ese impacto no solo confirmó el interés por las historias carcelarias, sino también por una mirada femenina, cruda y sensible a la vez, que pone en primer plano las alianzas, las lealtades y las grietas del poder dentro de un sistema opresivo.
En el barro vuelve con algo más que nuevos conflictos: regresa para profundizar su mirada sobre el poder, la sororidad y la supervivencia en un mundo donde todo se negocia, incluso la lealtad. En La Quebrada no hay héroes ni villanas puras, sino mujeres que resisten, pactan, traicionan y vuelven a empezar. Porque en ese territorio hostil, como en la vida misma, no siempre gana la más fuerte, sino la que aprende a moverse en el barro sin perder del todo su humanidad.







