Durante décadas, los Mundiales no sólo se jugaron en la cancha. También tuvieron una banda sonora capaz de definir una época. Desde «La Copa de la Vida» de Ricky Martin hasta «Waka Waka» de Shakira y «Wavin’ Flag» de K’naan, algunas canciones quedaron para siempre asociadas a la emoción del fútbol. Por eso, la música oficial del Mundial 2026 llegó acompañada de una polémica inesperada.
Todo comenzó con «Lighter», el primer sencillo lanzado por FIFA para el álbum oficial del torneo. Interpretado por Jelly Roll y Carín León, el tema buscaba representar a los tres países organizadores —Estados Unidos, México y Canadá— mediante una mezcla de country, pop y sonidos norteamericanos. FIFA lo presentó como la primera pieza del proyecto musical del campeonato.
Sin embargo, la recepción entre los fanáticos fue tibia. En redes sociales y foros especializados aparecieron críticas que apuntaban a la falta de épica futbolera del tema. Muchos usuarios compararon la canción con la música de una publicidad de camionetas o de una campaña corporativa más que con un himno mundialista. En Reddit, varios comentarios llegaron a describirla como una canción que «parecía un comercial de Ford Ranger» y que carecía de la energía asociada históricamente a los grandes temas de los Mundiales.
Ante ese escenario, apareció una figura imposible de separar de la historia reciente de las Copas del Mundo: Shakira.
La cantante colombiana regresó con «Dai Dai», junto al nigeriano Burna Boy, una canción que FIFA confirmó como el tema oficial del Mundial 2026. El lanzamiento fue recibido como una especie de rescate simbólico por parte de los aficionados, que todavía recuerdan el impacto global de «Waka Waka» en Sudáfrica 2010. La propia FIFA definió a «Dai Dai» como una celebración de la cultura, la unidad y el espíritu global del fútbol.
El contraste fue inmediato. Mientras «Lighter» buscaba representar a los anfitriones, «Dai Dai» recuperó elementos que históricamente funcionaron en los himnos mundialistas: percusión, coros multitudinarios, ritmos africanos y una invitación permanente a cantar y bailar. La canción se convirtió rápidamente en el eje central del álbum oficial de la Copa del Mundo.
Pero la historia no termina ahí.
Como ya ocurrió en otros Mundiales, apareció un candidato a convertirse en el verdadero himno popular del torneo sin el respaldo oficial de FIFA. El protagonista es IShowSpeed, una de las mayores estrellas de internet, que lanzó «Champion», una canción inspirada en el Mundial que rápidamente acumuló millones de reproducciones y se volvió omnipresente en TikTok, YouTube y redes sociales.
Aunque la crítica especializada no fue especialmente amable con el tema, «Champion» encontró un público enorme entre los fanáticos más jóvenes. La discusión ya está instalada: ¿puede una canción nacida en internet superar culturalmente a la producción oficial de FIFA? El debate recuerda a lo ocurrido en Sudáfrica 2010, cuando muchos consideraron que «Wavin’ Flag» terminó siendo tan importante para el torneo como el propio «Waka Waka».
Quizás esa sea la verdadera enseñanza de cada Copa del Mundo. La FIFA puede elegir una canción oficial, pero son los hinchas quienes terminan decidiendo cuál será la banda sonora que permanecerá en la memoria colectiva cuando el torneo haya terminado.








