Lionel Messi, además de su influencia deportiva, ha demostrado tener un enorme impacto mediático y comercial fuera de la cancha. No es la primera vez que un comentario suyo hace saltar la banca por los aires.
En una reciente entrevista con Luzu TV, Lionel Messi sorprendió por su confesión: “tomo vino con Sprite para que pegue rápido” y la sorpres no es tanto por el gusto en bebida del gran capitán, sino porque, según parece, sus palabras habría impulsado al alza las acciones de The Coca-Cola Company —propietaria de la marca Sprite— en torno a un 2,6% tras la viralización del clip. Ese movimiento, según publicaciones especializadas en mercados financieros, equivaldría a miles de millones de dólares en valoración adicional para la empresa tras la mención del mejor jugador de todos los tiempos.
¿Pequeño detalle? Messi está vinculado a PepsiCo, que lo esponsorea desde sus comienzos. Y no es la primera vez que le pasa esto. En 2013, surgieron reportes de que Messi casi pierde un contrato con la bebida de etiqueta azul porque fue visto consumiendo productos de la competencia, Coca-Cola, en un restaurante, algo que bien podría pasarle de nuevo.
La influencia de una figura del calibre de Messi es tal que, con el mero hecho de que compre un producto, visite un local, le pida a algun humilde artesano que le venda una, por ejemplo, parrilla para sus asados o un mate hecho a mano, de repente esa persona o local es bendecido con exito de ventas e historias de fortuna.

¿Por qué suceden estas reacciones en los mercados?
Las palabras de figuras de perfil global como Messi se amplifican en medios y redes con audiencias de millones. Cuando menciona una marca, incluso de forma casual, esa marca recibe atención gratuita masiva que puede alterar expectativas de consumo. Los mercados son sensibles a noticias y expectativas, y cada vez más algoritmos de trading responden a estas señales.
Estudios académicos demuestran que los endorsements (respaldos) y menciones de celebridades pueden influir en la percepción del consumidor sobre un producto o marca, lo que tiende a asociarse con movimientos en el valor de mercado de las empresas que fabrican esos productos.
Otros casos célebres en que celebridades movieron acciones
Ahora si Messi dijo lo que dijo sabiendo lo que iba o podía pasar, eso es tema de debate. No sería tampoco la primera vez que una celebridad comenta «inocentemente» para mandar un mensaje al esponsor o para cobrarse una pequeña vendetta. Hay múltiples ejemplos en los que las palabras o acciones de famosos provocaron subidas o caídas en el valor de mercado de grandes empresas:
Cristiano Ronaldo y Coca-Cola (2021)
Durante una conferencia de prensa en la Eurocopa 2020, Cristiano Ronaldo apartó dos botellas de Coca-Cola y puso una de agua, diciendo “agua”. Ese gesto se volvió viral y fue ampliamente reportado que las acciones de Coca-Cola bajaron cerca de un 1,6% ese día, lo que equivaldría a una pérdida de alrededor de 4.000 millones de dólares en valor de mercado según medios financieros.
Kylie Jenner y Snap Inc. (2018)
Un tuit de la empresaria y celebridad Kylie Jenner en 2018 —en el que cuestionó el uso de Snapchat— fue asociado por medios con una caída de aproximadamente 6% en las acciones de Snap, lo que se estimó en cerca de 1.300 millones de dólares de valor de mercado perdido en ese día.
Oprah Winfrey y WeightWatchers (2015)
Cuando Oprah respaldó públicamente WeightWatchers comprando acciones y promoviendo la marca, las acciones de la empresa experimentaron un salto sustancial, contribuyendo a un período de fuerte revalorización de la compañía en los mercados.

Elon Musk y mercados de criptomonedas/valores (varios años)
Aunque no es un caso tradicional de acciones de consumo, los comentarios de Elon Musk en redes han generado fuertes oscilaciones en los precios de criptomonedas como Bitcoin y Dogecoin, mostrando el poder de influencia de personalidades en mercados modernos.
El impacto que un comentario de Lionel Messi puede tener sobre las acciones de una empresa como Coca-Cola —o el vuelo mediático que toma una simple confesión como mezclar vino con Sprite— demuestra la enorme interconexión entre la cultura popular, la comunicación y los mercados financieros contemporáneos. Estos fenómenos no son simples coincidencias y se sustentan en el valor que los mercados y los consumidores otorgan a las personalidades famosas como catalizadores de tendencias y preferencias.
Si bien no todos los movimientos bursátiles pueden atribuirse exclusivamente a estos eventos (y expertos a menudo advierten sobre la complejidad de los mercados), es evidente que los comentarios de celebridades pueden traducirse en impacto económico real —al menos en el corto plazo— cuando la audiencia global y la atención mediática se combinan.







