El norte argentino se ha convertido en una de las regiones estratégicas para el desarrollo de energías renovables en el país. Las condiciones climáticas del noroeste —alta radiación solar, extensas superficies disponibles y corredores de viento en zonas específicas— posicionaron a provincias del NOA en el centro de la expansión energética que comenzó a consolidarse a partir de la sanción de la Ley 27.191 y las licitaciones del programa RenovAr.
Según datos oficiales de CAMMESA y reportes sectoriales publicados por pv magazine, Argentina incorporó en 2025 alrededor de 810 MW de nueva potencia solar fotovoltaica, elevando la capacidad solar instalada nacional por encima de los 2.400 MW. Dentro de ese total, el NOA concentra una proporción significativa, especialmente en generación fotovoltaica, lo que consolida a la región como uno de los principales polos solares del país.
Jujuy y el liderazgo solar en altura
El caso más emblemático es el del Parque Solar Cauchari, emplazado en la Puna jujeña a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Con una potencia instalada de 300 MW, el complejo es uno de los mayores desarrollos solares de Argentina y uno de los de mayor altitud en el mundo. Su puesta en marcha significó no solo un salto en generación limpia sino también una experiencia inédita de financiamiento internacional para una provincia argentina, con impacto directo en la estructura productiva y energética local.
Jujuy figura de manera recurrente entre las jurisdicciones con mayor potencia renovable instalada, lo que refleja una política sostenida de aprovechamiento del recurso solar y su inserción en el mercado eléctrico mayorista.

La Rioja: eólica pionera y expansión híbrida
En La Rioja, la transición energética tiene una historia previa al auge solar. El Parque Eólico Arauco fue uno de los primeros grandes emprendimientos eólicos del país fuera de la Patagonia. Desarrollado por la empresa estatal provincial Parque Eólico Arauco SAPEM, el complejo fue ampliándose por etapas hasta superar los 150 MW de potencia instalada, convirtiéndose en un actor relevante dentro del sistema interconectado nacional.
Dentro de ese mismo polo energético se destaca el Parque Eólico Arauco Winti, una ampliación clave que incorporó nuevos aerogeneradores y consolidó la participación riojana en la generación eólica nacional. El proyecto no solo incrementó la capacidad instalada, sino que reforzó el perfil de La Rioja como provincia pionera en energías limpias, combinando desarrollo público provincial con integración al mercado eléctrico mayorista.
En paralelo, la provincia también avanzó en complejos solares que complementan la generación eólica, configurando un esquema de matriz diversificada que reduce la dependencia de fuentes térmicas.

Salta, Tucumán y la planificación regional
En Salta, el desarrollo renovable combina parques solares de gran escala con planificación estratégica regional. En el marco del Consejo del Norte Grande, se firmó un acuerdo para impulsar 2.500 MW de energías renovables distribuidos entre provincias del norte argentino. Según información oficial del gobierno salteño y cobertura especializada de PV Tech, la iniciativa prevé asignaciones específicas para Tucumán, Salta, Santiago del Estero, La Rioja, Catamarca y Jujuy, con el objetivo de fortalecer la infraestructura eléctrica y generar miles de empleos vinculados al sector.
Autoridades salteñas informaron que en determinados períodos recientes hasta el 40% de la demanda eléctrica provincial fue abastecida con fuentes renovables, un dato que refleja el peso creciente de estas tecnologías en el consumo interno y no solo en la exportación de energía al sistema interconectado.
Tucumán, por su parte, ha desarrollado proyectos solares y de biomasa vinculados a su perfil agroindustrial, integrando generación renovable con su estructura productiva azucarera y citrícola.
Catamarca y Santiago del Estero: expansión progresiva
Catamarca avanzó en proyectos solares de mediana y gran escala, aprovechando su elevada radiación y disponibilidad territorial. La provincia forma parte de los planes de expansión del Norte Grande y participa del crecimiento fotovoltaico regional que, según datos de CAMMESA, continúa incrementando su aporte al sistema nacional.
En Santiago del Estero, la incorporación de parques solares y la inclusión en los planes de expansión regional consolidan un proceso más reciente pero sostenido. Su ubicación estratégica en el corredor eléctrico del norte facilita la integración de nuevos proyectos, aunque el desafío principal continúa siendo la capacidad de transporte en alta tensión.

Electrificación rural y equidad territorial
Más allá de los grandes parques, el programa PERMER impulsado por el Gobierno nacional permitió la instalación de sistemas fotovoltaicos domiciliarios, mini redes y equipamiento para escuelas rurales y centros de salud en Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja, Tucumán y Santiago del Estero. Esta dimensión social de la transición energética resulta clave en una región donde aún persisten zonas con acceso limitado al suministro eléctrico convencional.
Desafíos estructurales
El crecimiento renovable en el norte argentino enfrenta limitaciones estructurales que condicionan su expansión futura. Entre ellas se destacan la necesidad de ampliar la infraestructura de transporte eléctrico, garantizar marcos regulatorios estables que atraigan inversión privada y desarrollar cadenas de valor locales que permitan mayor integración industrial.
No obstante, la combinación de recurso natural competitivo, experiencia acumulada en proyectos como Cauchari y Arauco Winti, y acuerdos de planificación regional posicionan al norte argentino como uno de los territorios decisivos para el cumplimiento de las metas nacionales de transición energética hacia 2030.
En un país históricamente dependiente de los hidrocarburos, la consolidación solar y eólica en Jujuy, La Rioja, Salta, Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero no es un fenómeno aislado: es parte de una reconfiguración estructural de la matriz eléctrica argentina cuyo impacto económico y territorial recién comienza a dimensionarse.








