Ciclo Olivo: cuando la naturaleza vuelve a latir con arte y conciencia

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Las instalaciones del Hotel Naindo, en La Rioja Capital, fueron el escenario de la presentación oficial de Ciclo Olivo, una iniciativa liderada por Paula Olmedo y Patricia Borletto que propone repensar el vínculo entre el diseño, la sustentabilidad y nuestras raíces. El proyecto dio así un paso significativo en su camino, con una propuesta que invita a tomar conciencia sobre el cuidado de la naturaleza y a redescubrir el valor de los recursos que nos rodean.

El origen: dar vuelta la página (y la madera)

El alma de Ciclo Olivo nace de una potente combinación de miradas. Por un lado, Paula Olmedo aporta su profundo conocimiento desde adentro de la industria olivícola. Observando los ciclos de la tierra y el destino de las plantas tras la poda intensiva en las fincas, supo ver aquello que muchos ignoraban: una oportunidad para la sostenibilidad y una segunda vida para la madera de olivo.

Por otro lado, la fusión con Patricia Borletto, referente del mundo del arte, detonó la chispa creativa. Juntas entendieron que cada rama y tronco descartado podía transformarse en un lienzo en tres dimensiones.

Arte, diseño y piezas únicas

En esta primera presentación, el público pudo apreciar las primeras expresiones tangibles de este diálogo entre la naturaleza y el diseño: cuencos, esculturas y cuadros elaborados artesanalmente con madera de olivo. Cada pieza no solo destaca por su belleza estética y sus vetas incomparables, sino que encierra una historia de transformación y economía circular.

Más allá de la decoración: trazabilidad y espacios sociales

Lejos de quedarse en el objeto de diseño tradicional, la visión de Ciclo Olivo es ambiciosa y profundamente contemporánea. Las creadoras buscan garantizar la trazabilidad de la madera, asegurando que cada cliente conozca el recorrido y el origen del material.

El objetivo es claro: infiltrar la conciencia ambiental en los espacios cotidianos y sociales. Desde lobbies de hoteles, bancos y oficinas hasta hogares particulares, el proyecto apunta a que el diseño sustentable sea parte activa de la arquitectura de interiores. Además, proponen piezas pensadas como detalles corporativos o personales, ideadas para «ofrendar conciencia y transformación».

Anoche, La Rioja no solo vio nacer una marca de diseño; asistió al despertar de una nueva forma de habitar y sentir el arte en sintonía con lo natural  y sus tiempos. Ciclo Olivo llegó para recordarnos que lo que la tierra descarta, el arte puede volver a eternizar.