La sexta edición de Baron B Héritage reúne las cosechas 2015, 2017 y 2020 en un assemblage de Pinot Noir vinificado como blanco. Un trabajo de precisión enológica que explora cómo una misma variedad puede transformarse con los años y dar lugar a un espumoso de mayor complejidad.
En el mundo del vino, el tiempo no es solamente una medida: también es un ingrediente. Puede modificar aromas, integrar texturas y revelar matices que permanecían ocultos. En los espumosos de alta gama, esa evolución se convierte en parte fundamental de la búsqueda. Sobre esa idea trabaja Baron B Héritage Edición 006, una nueva expresión de la marca argentina que encuentra en el Pinot Noir y en la combinación de distintas cosechas su principal desafío.
La propuesta reúne tres añadas excepcionales —2015, 2017 y 2020— elaboradas íntegramente con Pinot Noir y vinificadas como blanco, una técnica que permite obtener un Blanc de Noirs. El resultado es un assemblage que busca integrar las particularidades de cada cosecha en una expresión única, con estructura, profundidad y elegancia.
La sexta edición de Héritage nació de una exploración de tirajes especiales de Blanc de Noir y de la degustación de vinos que habían evolucionado durante años. Ese recorrido permitió al equipo enológico estudiar cómo se comportaba cada componente y encontrar el punto de equilibrio para construir una nueva interpretación del estilo Baron B.


Tres añadas, tres maneras de expresar una variedad
El carácter de Héritage 006 se construye a partir de las diferencias entre sus cosechas. La de 2015, marcada por temperaturas bajas y lluvias, dio lugar a vinos de maduración lenta, tensos y estructurados, con aromas finos que necesitaron tiempo para desplegarse.
Más de seis décadas después, Héritage retoma ese impulso explorador a través de ediciones limitadas
La cosecha 2017 estuvo atravesada por heladas tardías y una marcada amplitud térmica, con días cálidos y noches frescas. Sus vinos aportaron concentración aromática, equilibrio y tensión. En cambio, 2020, un año cálido y seco, favoreció una mayor intensidad aromática y una estructura más vinosa, sumando fuerza y carácter al conjunto.
La combinación de estas tres personalidades constituye lo que la marca define como un «assemblage de assemblage»: una composición que no se limita a mezclar vinos de diferentes años, sino que busca encontrar en cada uno una función dentro de una estructura mayor.
El trabajo demandó cuatro años de evaluación y seguimiento, con catas periódicas para determinar la evolución de los distintos componentes. El assemblage definitivo se estableció a fines de 2025 y los degüelles se realizaron a comienzos de 2026, antes de la presentación de esta edición.
«Baron B Héritage 006 representa nuestra búsqueda constante por llevar el arte del assemblage un paso más allá. En esta edición, el Pinot Noir permite explorar cómo el tiempo puede transformar y revelar nuevas dimensiones de una misma variedad», explicó Hervé Birnie Scott, chef de cave de la marca.
La altura como parte de la identidad
Las uvas que dan origen a esta edición provienen de dos fincas mendocinas ubicadas en zonas de gran altitud: Cepas del Plata, en el sector norte del Valle de Uco, a unos 1.500 metros sobre el nivel del mar, y El Espinillo, en Gualtallary, entre los 1.600 y los 1.660 metros.
En estos paisajes de montaña, los suelos poco profundos, la presencia de arena y piedras y las condiciones climáticas extremas forman parte de un entorno que exige precisión en el trabajo vitícola. La altura y las particularidades de cada parcela son elementos centrales para buscar la elegancia y la complejidad que caracterizan al Pinot Noir de esta edición.
La elección de la variedad también tiene una dimensión conceptual. El Pinot Noir es una uva que requiere atención en cada etapa de elaboración y cuya expresión puede cambiar significativamente según el origen, el clima y el tiempo de crianza. En Héritage 006, las largas guardas sobre levaduras acompañan ese proceso y contribuyen al desarrollo de nuevas capas de complejidad. La apuesta, en definitiva, consiste en explorar cuánto puede revelar una misma variedad cuando se la observa desde cosechas diferentes, sin perder de vista la identidad que las reúne.


Seis ediciones, una búsqueda en evolución
Desde su primera entrega, Baron B Héritage propone una exploración de distintas facetas del assemblage. La Edición 001 puso el foco en la evolución que aporta el tiempo; la 002, en la fineza de dos añadas frías; la 003, en la expresión del Chardonnay; la 004, en la armonía de componentes diversos; y la 005, en la audacia y elegancia del Rosé.
Con la Edición 006, la serie vuelve sobre el paso del tiempo, esta vez para explorar la estructura y la complejidad del Pinot Noir. Cada lanzamiento funciona como una interpretación particular de una filosofía que busca ir más allá de una fórmula establecida y encontrar nuevas expresiones a partir de la selección de vinos excepcionales.
La historia de Baron B está ligada a la figura del barón Bertrand de Ladoucette, quien llegó a Mendoza en 1959 con la idea de elaborar espumosos capaces de dialogar con los grandes exponentes internacionales. Su proyecto encontró en el paisaje cordillerano y en el potencial vitivinícola argentino las condiciones para desarrollar una identidad propia.
Más de seis décadas después, Héritage retoma ese impulso explorador a través de ediciones limitadas que ponen en primer plano el trabajo enológico y la búsqueda de precisión. La Edición 006 encuentra su singularidad en una idea concreta: tres cosechas, una misma variedad y el tiempo como herramienta para construir una nueva expresión.
Baron B Héritage Edición 006 se presenta con un precio sugerido de $114.240.








