Slash y Myles Kennedy: el rock sigue enchufado

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Slash ft. Myles Kennedy & The Conspirators regresan a Buenos Aires con una nueva gira mundial y un disco que reivindica la energía de tocar sin demasiados artificios. El 7 de abril de 2027 se presentarán en el Movistar Arena, con Flying Blind, su quinto álbum de estudio, como nuevo punto de partida.

Hay una decisión que atraviesa el nuevo capítulo de Slash ft. Myles Kennedy & The Conspirators: volver a la sala de ensayo, conectar los instrumentos y dejar que las canciones encuentren su forma mientras la banda toca. En tiempos de producciones minuciosamente calculadas, el grupo apuesta por la interacción entre músicos, los arreglos que nacen sobre la marcha y esa energía difícil de reproducir cuando cada instrumento se graba por separado.

Esa filosofía define Flying Blind, el quinto álbum de estudio de la formación, que llegará el 26 de febrero de 2027 a través de Gibson Records. También será el eje de su próxima gira mundial, que tendrá escala argentina el 7 de abril de 2027 en el Movistar Arena de Buenos Aires. Las entradas estarán disponibles desde el lunes 19 de octubre a las 16, a través de movistararena.com.ar.

El primer adelanto, que lleva el mismo nombre que el disco, nació casi por accidente durante una sesión de preproducción. Slash llegó con un riff, los músicos comenzaron a trabajar sobre esa idea y la canción tomó forma con una velocidad que terminó marcando el espíritu de todo el álbum. Un pulso hard rock reconocible, una melodía vertiginosa y un estribillo inmediato construyeron el tema que finalmente abrirá el repertorio del nuevo trabajo.

Slash lo define como un disco de rock and roll divertido, directo, sencillo y crudo. No es solamente una descripción sonora: es también una declaración de principios. Grabado en su mayor parte en vivo, en el Studio Barbarosa de Florida, bajo la producción de Michael “Elvis” Baskette, Flying Blind reúne doce canciones registradas con los músicos tocando juntos en una misma sala. Buena parte del material quedó resuelta en aproximadamente una semana, con jornadas en las que llegaron a grabar dos temas.

La intención fue preservar la interpretación antes que perseguir una perfección artificial. Slash le pidió al productor que mantuviera las sesiones lo más cercanas posible a una toma en vivo y que evitara retocar en exceso lo registrado. El resultado, según Myles Kennedy, tiene una presencia particular: las interpretaciones y el sonido del álbum están entre sus favoritos de toda la discografía de la banda.

Quince años de una química que no se improvisa

La historia de Slash ft. Myles Kennedy & The Conspirators comenzó en 2010, cuando Kennedy participó como uno de los vocalistas invitados del primer álbum solista de Slash. Lo que parecía una colaboración puntual se convirtió en una sociedad musical estable, capaz de sostener cinco discos de estudio y numerosas giras internacionales.

Con un disco recién llegado a las bateas y una historia compartida que sigue sumando capítulos, Slash, Myles Kennedy y The Conspirators volverán a poner a prueba esa química sobre el escenario.

La formación actual reúne a Slash en guitarra y pedal steel, Kennedy en voz, Todd Kerns en bajo y coros, Brent Fitz en batería y Frank Sidoris en guitarra rítmica. Cada integrante aporta una pieza a un sonido que conserva la tradición del hard rock, pero encuentra espacio para explorar otras texturas sin perder contundencia.

El recorrido incluye Apocalyptic Love (2012), World on Fire (2014), Living the Dream (2018) y 4 (2022). Con Flying Blind, el grupo vuelve a encontrarse con Baskette, responsable también de dos de sus trabajos anteriores, para profundizar una dinámica que ya no necesita demasiadas explicaciones.

Slash continúa siendo uno de los grandes arquitectos del riff: una figura central del rock desde su trabajo con Guns N’ Roses, pero también un músico que construyó un camino propio con Slash’s Snakepit, Velvet Revolver y su carrera solista. Kennedy, por su parte, suma su identidad vocal y compositiva, además de su experiencia al frente de Alter Bridge. La convivencia entre esos universos es parte de la personalidad de SMKC.

El nuevo álbum se desarrolló entre agendas exigentes y proyectos paralelos. Mientras Slash alternaba sus compromisos con Guns N’ Roses, su trabajo solista y el festival S.E.R.P.E.N.T., Kennedy avanzaba con Alter Bridge y su carrera individual. Sin embargo, la composición compartida sigue funcionando como un músculo que se ejercita de manera constante: algunas canciones parten de maquetas y fragmentos de Slash; otras aparecen cuando los cinco músicos se reúnen y empiezan a tocar.

Doce canciones, distintos caminos para el mismo volumen

Aunque la base sigue siendo el hard rock, Flying Blind propone diferentes recorridos dentro de su universo sonoro. “Good Time Girl” incorpora un gancho de talk box y una impronta country; “Sweet Kill” se apoya en riffs que Slash describe como uno de sus acercamientos más ochentosos de los últimos tiempos. “Here in Babylon”, en cambio, suma acordes con influencias punk, mientras que “Thrill Seeker” gira alrededor de un riff descendente y acelerado.

La intención fue preservar la interpretación antes que perseguir una perfección artificial. Slash le pidió al productor que mantuviera las sesiones lo más cercanas posible a una toma en vivo

También hay lugar para la melodía y las historias personales. “Rev My Heart” toma como inspiración la noche en que Kennedy conoció a su futura esposa. “Living the Dream”, por su parte, continúa la tradición de incluir una pieza instrumental en la que Slash puede desplegar su capacidad de improvisación sin las restricciones de una estructura vocal.

Uno de los movimientos más interesantes aparece en “Looking for a Miracle”, canción que marca un hito en la relación de Slash con la pedal steel. El guitarrista compuso la idea inicial con ese instrumento antes de adaptarla a la guitarra para que la banda pudiera ensayarla. Durante la grabación volvió a la pedal steel para desarrollar una parte instrumental que amplía su paleta expresiva y revela una faceta menos habitual de su sonido.

El cierre llega con “Stem the Flow”, una canción que aborda la desilusión frente a instituciones y sistemas que alguna vez parecieron inquebrantables. Así, entre el impulso visceral del rock, los desvíos instrumentales y las letras que observan el mundo desde distintos ángulos, el álbum mantiene una identidad reconocible sin quedar encerrado en una fórmula.

Mientras haya electricidad

La permanencia de Slash ft. Myles Kennedy & The Conspirators tiene algo que va más allá de la suma de sus integrantes. La banda nació sin un plan de largo plazo y terminó convirtiéndose en un proyecto que atraviesa quince años de música compartida. Para Slash, la conexión con esos músicos fue lo suficientemente fuerte como para sostenerla incluso cuando Guns N’ Roses volvió a reunirse.

Quizás por eso Flying Blind insiste en una idea sencilla: tocar por el placer de tocar. No hay en esa premisa una búsqueda de reinvención forzada, sino la voluntad de mantener viva una forma de entender el rock, con canciones que nacen del encuentro, guitarras al frente y una banda que todavía encuentra motivos para reunirse en una sala.

El 7 de abril de 2027, Buenos Aires tendrá una nueva oportunidad de comprobarlo en vivo. Con un disco recién llegado a las bateas y una historia compartida que sigue sumando capítulos, Slash, Myles Kennedy y The Conspirators volverán a poner a prueba esa química sobre el escenario. Como resume el propio Slash, mientras haya electricidad, seguirán enchufándose.