Nelson Giménez: su reencuentro como solista

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Nelson Giménez atraviesa uno de los momentos más definidos y luminosos de su carrera. Tras años de búsqueda, escenarios diversos y mutaciones estilísticas, hoy se planta como un cantor de raíz que encuentra en el folclore un territorio genuino, propio y expansivo. Su presente está marcado por un regreso plenamente consciente a la esencia. Banda renovada, canciones nuevas y un primer disco solista en proceso que proyecta chacareras, zambas, polkas, algún chamamé y la profundidad emocional del tango.

Después de haber sido figura pop bajo el nombre Nelson John y de haber dado un giro clave junto a la banda Gauchos of the Pampa, Nelson vive un reencuentro creativo que combina oficio, identidad y sensibilidad regional. En esta etapa madura y vital, se embandera con una voz honesta, libre y cercana a sus raíces, consolidándose como uno de los intérpretes más interesantes de la nueva escena folclórica. Nelson cerrará este 2025 con un show el 12 de diciembre en Villa María, Córdoba; y otro el 20 de diciembre en San Fernando, Provincia de Buenos Aires.

-¿Cómo describirías este presente tuyo como solista, después de tantos años de recorrido?
-Hoy vivo un reencuentro profundo conmigo mismo. Vuelvo al solista desde otro lugar, con más verdad y más oficio. Después de años transitando lo folclórico, entendí que ahí había una raíz que siempre estuvo latente. Dejé atrás cierta confusión artística y volví a cantar desde una identidad que ahora siento plena y propia.

-¿Ese regreso se dio de manera natural o fue un proceso interno más complejo?
-Fue un proceso largo. Tras mi último single pop llamado “Soy tuyo”, me desencontré del artista que venía siendo y necesité guardarme para pensar cómo seguir. La inmersión en el folclore me abrió un mundo que estaba postergado. Descubrí una potencia interpretativa nueva, sostenida también por mi vínculo con la cultura santiagueña y por el acompañamiento del Musha Carabajal. Estuvo muy presente en mí, hasta sus últimos días. Una gran perdida para la música argentina su partida.

-Hoy estás nuevamente en los escenarios. ¿Qué estás presentando y cómo estás trabajando tu nuevo material?
-Armé una nueva banda y volví a tocar para calmar la ansiedad del escenario. Ya compuse unas quince canciones y quiero sumar otras tantas para elegir mi primer disco solista de folclore. En los shows presento “La dicha del cantor”, una chacarera nueva, y algunas piezas que me ayudan a sostener el pulso creativo mientras el álbum toma forma.

TRAS GIRAR COMO Nelson John y de haber dado un giro clave junto a la banda Gauchos of the Pampa, Nelson vive un reencuentro creativo

-¿Quién es hoy tu público? ¿El que viene del pop, el de Gauchos of the Pampa o uno completamente nuevo?
-Yo canto folclore y eso abre un espectro muy diverso. Hay quienes llegan por Gauchos, otros por mi etapa pop y muchos que me descubren ahora. El repertorio es amplio, incluyo mis zambas y chacareras, algunas obras que hacía con la banda y varias piezas del Cuchi Leguizamón, que siempre soñé interpretar. Me permito un territorio más libre, incluso cantando algunos tangos. Hoy disfruto mucho el escenario y siento que el público disfruta junto a mí.

-Nombraste el tango. ¿Cómo aparece en tus conciertos actuales?
-El tango sigue siendo parte de mi voz. En mis comienzos me permitía cantar algún que otro tango. Hice una versión muy linda de “Los mareados”. Y hoy con más años, me siento más asentado. Actualmente hago “Dos extraños”, “Nada” y algunos más. El tango me representa profundamente. Después de tanto camino, encuentro ahí un espacio emocional enorme que convive muy bien con lo folclórico sin forzarlo.

-¿Tu etapa pop quedó definitivamente guardada?
-Forma parte de otra página de mi libro. No reniego de esa etapa, por el contrario, me sirvió y me ayudó mucho a ser quien soy hoy, pero fue iniciática. Para traer esas canciones al hoy, debería adaptarlas a una estética totalmente distinta, porque el pop se mueve en otra métrica y otro universo musical. Prefiero dejarlas como un recuerdo y avanzar hacia esta nueva voz que me identifica plenamente.


-¿Qué significó para vos Gauchos of the Pampa?
-Todo empezó con Juan Manuel Gigena Ábalos, amigo y guitarrista, con quien compartí mis primeros años en Buenos Aires. Él imaginó una banda folclórica y me convocó. Se sumaron músicos increíbles y construimos una propuesta centrada en la obra de Los Hermanos Ábalos. Fueron años intensos y hermosos, de mucho aprendizaje y consolidación artística.

-Volvamos aún más atrás, a tu explosión en “Operación Triunfo”. ¿Cómo recordás ese momento?
-Fue una vorágine. Con veintipocos años no podía caminar por la calle. Ese boom me dio una base sólida, aunque después sentí que me estaba alejando de mí mismo. Por eso solté el pop, dejé el nombre Nelson John y volví a mi identidad real: Nelson Giménez. Todo lo vivido sirvió para llegar hasta aquí con más conciencia y autenticidad.

…Vuelvo al solista desde otro lugar, con más verdad y más oficio…

-¿Creés que, con redes sociales, aquella experiencia habría sido incluso más intensa?
-Totalmente. En aquel entonces llegué a tener un quíntuple platino sin redes, solo con la fuerza del programa y mis discos. Hoy la exposición sería gigante y la dinámica del mercado muy diferente. Igual valoro el camino y la época que me tocó. Me permitió crecer desde el oficio y no desde la inmediatez, algo que atesoro profundamente.



-Tanto tus primeras canciones como “Gris”, “Venganza” o “Cada día” y las folclóricas más actuales parecen atemporales, no siguen una moda y pueden escucharse hoy o dentro de 20 años. ¿Lo sentís así?
-Sí, totalmente. Siempre me corrí de las tendencias. Por ejemplo, hoy todo es rápido, inmediato, casi sin espacio para pensar. Actualmente se construye música prácticamente sin tocar ningún instrumento. Yo prefiero hacer lo que me nace: canciones con raíz, con instrumentos reales, con chacareras, zambas o polkas que dialogan con lo actual sin forzarme a encajar en un molde que no siento. En mis shows se toca un bombo legüero, hay dos guitarras, y a veces hasta pongo un violín o un bandoneón.

-¿Cuál es tu sueño hoy?
-Tengo muchos sueños, estoy muy ilusionado con lo que viene. Me encantaría presentar mi disco en Cosquín, es un anhelo para cualquier cantor folclórico. Pero, más allá de eso, mi sueño es consolidar mi propuesta, crecer y que este 2026 sea el año en que mi música encuentre su lugar. Estoy rodeado de un equipo sólido y siento que lo que viene va a dar que hablar.

-Para quien vaya a verte, los tres momentos más altos del concierto de Nelson Giménez.
-Podría mencionar “Zamba del Carnaval”, una versión muy sentida del Cuchi Leguizamón; “Zambita arrabalera”, una zamba mía que quiero mucho; y alguno de los tangos, como “Dos extraños” o “Nada”. Esos momentos resumen quién soy hoy, un cantor que se permite cruzar géneros con autenticidad y corazón.

Instagram: @marianocasasdinardo