Rochi Igarzábal: “Hoy miro mi camino y me siento en paz”

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Después de haber sido parte de una de las generaciones más populares de la televisión argentina con Casi Ángeles, la actriz y cantante construyó un camino distinto: más íntimo, más artístico, más conectado con la naturaleza, la música y la familia. Su forma de ser tan cálida con las personas, amable y anclada a lo verdadero contribuyen a una madurez emocional que le sale por los poros. En definitiva, el presente de una artista que encontró en lo simple una nueva forma de plenitud.

En las últimas semanas volvió a ocupar el centro de la escena por un motivo profundamente personal: su casamiento con el músico Milton Cámara, luego de doce años de relación. Pero lejos del evento espectacular o del show mediático, la ceremonia tuvo el sello de una pareja que eligió celebrar desde la esencia: árboles, agua, canciones en vivo, amigos, su hija Lupe como protagonista emocional de la unión y hasta Chicha, la perra de la familia, formando parte del ritual.

Fotos del casamiento por Mariano Michkin

En paralelo, Rochi atraviesa también otro renacimiento: el regreso al teatro, una nueva gira nacional y la preparación de un disco que promete ser uno de los trabajos más personales de su carrera. En esta entrevista con RANDOM habla sobre el amor, la maternidad, la actuación, la salud mental, el pasado que la formó y el presente que, por primera vez en mucho tiempo, siente en paz.

Después de una década de relación y un regreso a ese México donde empezó todo, ¿qué sentiste que se confirmó en vos al dar este paso con Milton? Es el broche de oro de esta familia que formaron con Lupe y tanto se merecían?

El sentimiento es como si se me agrandara el corazón. Siento que hemos cumplido una década como decís y dos años más, son 12 en total, pero este año mi hija está cumpliendo 10 años y es como si se cerrara un círculo hermoso que tiene una energía de bendición muy especial. 

Tomando conciencia del camino recorrido, eligiéndonos una vez más, eligiéndonos con nuestras cosas buenas y nuestras cosas malas, porque hemos convivido muchos años, pero es como si se renovara algo de volver a mirar con esos primeros ojos de enamoramiento a la persona que uno elige y se la valora de una manera mucho más profunda.

Sí, es un broche de oro, siento que nos merecíamos esta celebración por nosotros y por toda la gente que nos acompañó a través de los años. Nuestros amigos, nuestras familias estaban todos muy emocionados, agradecidos, celebrando con nosotros y creo que a cada uno nos toca desde un lugar muy especial, así que fue muy único.

El casamiento fue muy íntimo y conectado con la naturaleza y la música. ¿Cuánto de esa celebración representa la mujer que sos hoy?

Sí, el casamiento fue muy íntimo y desde el minuto 1 que decidimos hacerlo con nuestra impronta, con nuestra esencia, con mi identidad también y la de Milton, que tiene que ver con la naturaleza, con los viajes, con la música, con encontrarnos todos en un lugar en donde esté como impreso nuestro sello en cada rincón.

Representa mi camino y la mujer que soy hoy, todo lo que proyecto también con mi familia, estar así rodeada de árboles, de naturaleza. Mi perra formó parte de la ceremonia que también para mí es parte de mi familia, es una integrante más, Chicha, así que era muy especial que ella esté cerca del agua también. Nosotros nos conocimos al lado del mar, entonces también queríamos que haya agua, que esté el sol reflejado en el agua en el momento de la ceremonia y así fue todo la verdad. Había una isla mexicana, porque nos conocimos en México, entonces había comida mexicana, había también un stand de estampas que también muy espectacular, porque todos los dibujos que podía se estampar tenían que ver con nuestra historia, con México, con frases que dicen nuestros amigos, con fotos nuestras hechas dibujo…

Todo fue como muy especial y obviamente también con la música, con las bandas en vivo, con el ritmo, con las palmas, con los invitados que se subían a cantar con nosotros, con las canciones que cantamos, todo fue muy nosotros.

«…Es una frase muy cliché pero no puedo pedir más, estoy muy bien, estoy muy contenta y muy feliz de mi presente. Pensar en un futuro sería imprimir un poco este presente a través de los años…»

En un momento tan importante eligieron compartir la música juntos. ¿Qué lugar ocupa hoy el arte en tu vínculo con Milton?

Mi vida, mi familia, mi hogar, todo está empapado de arte por donde se lo mire. Mi hija también es muy artista, hace baile, tela, gimnasia artística, es que va a un colegio artístico. Tiene orquesta, pintan mucho en el colegio, hacen proyectos desarrollando expresiones corporales en el escenario.

El arte es uno de nuestros sellos más fuertes con Milton. Nos conocimos él con una guitarra en la mano y yo con mi voz, así que obviamente forma algo muy fuerte. También uno cuando se conoce a través del arte el lazo que te une es distinto, es como muy profundo, muy cálido de un idioma que va más allá de las palabras o más allá de la rutina o del día a día.

Hay algo mucho más hermoso, creativo y colorido que forma parte de nuestro día a día y eso hace que tampoco sea tan monótono porque todo el tiempo estamos teniendo proyectos, cosas nuevas, viajes por embarcar. En mi caso también con la actuación, ahora estoy de gira con “El divorcio del año” y él está ahí también acompañando desde lejos, siendo un gran padre para Lupe, estando desde cerca para ella. Es hermoso en ese sentido.

Tu hija tuvo un rol muy especial en la ceremonia. ¿Cómo viviste ese cruce entre tu historia de amor de pareja y tu historia como mamá?

Que interesante esta pregunta, siempre digo que Lupe es la manifestación de amor más grande e importante que tenemos con Milton. Como pareja verla caminando hacia el altar con los anillos como el cierre a nuestra unión de una manera simbólica, era todo como tiene que ser así.

Que sea ella la que los trajo hasta el altar para mí es muy mágico porque a través de los años aprendimos mucho de este camino de construir una pareja sana, que se comunique, que conviva, que genere cierta armonía, respeto hacia el otro, que lo potencie, que lo haga crecer y todo eso viene de la mano de querer ser mejor persona para un hijo.

Me pasa que veo a Lupe y digo bueno qué ejemplo quiero ser para mi hija, qué ejemplo le quiero dar de vínculo sano cuando tenga ella al día de mañana su pareja, entonces todo eso hace que esté completamente relacionado y entrelazado el amor de pareja con el amor de la familia. Y con mi amor como madre hacia ella. También le quiero dejar de recuerdo a ella en su infancia de cómo tratar a la persona que uno elige, de cómo recorrer un camino, de cómo construir un vínculo de amor y que la potencia a ella como persona. Todo tiene que ver.

«…Sí, es un broche de oro, siento que nos merecíamos esta celebración por nosotros y por toda la gente que nos acompañó a través de los años…»

El reencuentro con tus compañeros de Casi Ángeles generó mucha emoción. ¿Cómo dialoga hoy esa etapa tan intensa con tu presente?

Buena pregunta, hoy como tengo como un nivel de sensibilidad y de agradecimiento y de conciencia de lo que es mi vida y mi camino recorrido, cuando miro para atrás y los veo a ellos y veo esa etapa de mi vida en donde también por momentos fue difícil, porque estar en ese nivel de exposición siendo tan chica y todo trajo como también sus trabajos internos e introspectivos, no queda más que agradecer. Y que el motivo de este reencuentro haya sido que me casaba y que ellos hayan dicho ahí voy a estar para vos acompañándote en esta ceremonia íntima para mí hablan muy bien de ellos y de nuestro vínculo.

Valoro mucho que hayan venido y que a través de los años sigamos acompañándonos y sigamos celebrando los logros y los progresos. Esos momentos en donde uno se realiza y poder estar ahí para para celebrarlo es hermoso y eso es como dialogan bien. Hoy me siento en paz y miro para atrás y los veo a ellos y esa etapa y me siento en paz, porque forma parte de mi camino. No sería la misma hoy si todo ese camino no hubiese sido recorrido.

Este año volviste al teatro. ¿Qué te pasó con ese reencuentro con la actuación?

Volver a la actuación me encendió nuevamente, encendió un amor por el escenario, por el proceso de construir un personaje que me desafíe, por querer dar un mensaje y transmitir algo de lo que hoy en día está sucediendo que tiene que ver con la salud mental, las redes sociales en la familia, los vínculos. Todo eso atravesados de cómo el exceso o el abuso de la imagen en la intimidad.

Me puso en un lugar de acción muy espectacular.  Es decir, me encanta volver al teatro y  como sentir de vuelta a esa actriz que soy. Es asumir esa responsabilidad y ese compromiso para con mi profesión y mi vocación. Estoy muy contenta y mis planes en ese sentido, ahora estamos de gira, tenemos una gira larga y vamos a estar recorriendo muchos lugares de nuestro país.

Este fin de semana recorremos tres localidades de la provincia de La Pampa, después tenemos el sur,  muchos lugares de la provincia y también vamos a estar haciendo algunos países limítrofes. Me tiene muy contenta y es un gran proyecto que me va a acompañar hasta un par de meses más.

Una vez que termina esto entro de lleno a producir el disco nuevo que sale el año que viene, ya tengo canciones encaminadas y visualizo ahí un poco el concepto que quiero manejar. Va a ser un disco así súper introspectivo íntimo, con la voz al frente, con pop latino contemporáneo acompañado de instrumentos en vivo. Me tiene muy contenta e entusiasmada todo ese proceso.

«…Hay algo mucho más hermoso, creativo y colorido que forma parte de nuestro día a día y eso hace que tampoco sea tan monótono porque todo el tiempo estamos teniendo proyectos, cosas nuevas, viajes por embarcar…»

Si tuvieras que elegir, ¿qué tipo de historias o personajes te gustaría explorar en esta etapa?

Hace poco hice la serie de Yiya Murano para Flow y me gustó mucho esto del thriller psicológico, que haya suspenso. Me gustaría hacer alguna serie de suspenso y algún personaje que tenga una vuelta de rosca psicológica bastante especial. Me gusta esto de contar algo a través de los gestos y las miradas y no tanto a través del diálogo. Como una construcción que el espectador la perciba pero no termine de entender hacia dónde va. Me gustaría mucho hacer alguna serie así pronto.

Después de un momento tan significativo como este, ¿sentís que estás empezando una nueva etapa?

Siento que es una nueva etapa en mi vida e  intuyo que voy a estar más tranquila sin tanto alboroto mental y más anclada en mi raíz, en mi familia, en mi entorno. En agradecer el trabajo, la abundancia de amor y de salud. Al fin y al cabo eso es lo importante. No hay más que disfrutar el día a día con los seres queridos, cuidarlos y poder dejar un lindo mensaje a la gente que te rodea. Para mí eso es clave.

En mis próximos años me imagino como seguir actuando, seguir compartiendo mucho con mi familia, con Lupe mi hija muy compañeras sacando música, recorriendo el país, recorriendo otros países. Es una frase muy cliché pero no puedo pedir más, estoy muy bien, estoy muy contenta y muy feliz de mi presente. Pensar en un futuro sería imprimir un poco este presente a través de los años.

Quizás ahí esté la verdadera transformación de Rochi Igarzábal. Ya no en aquella chica que creció bajo las luces de un fenómeno televisivo masivo, sino en esta mujer que aprendió a habitar sus propios tiempos. Su casamiento no fue solamente una celebración romántica. Fue también una declaración estética y emocional sobre quién eligió ser. Una artista que encontró en la intimidad una forma de libertad y que, lejos de la nostalgia, parece haber hecho finalmente las paces con todas sus versiones.