Moonline: la nueva generación de Girlband

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Después de “ARDE”, Moonline presenta “ONLY MINE”, un segundo single que profundiza su costado más sensual, oscuro y provocador y confirma una búsqueda que recién comienza. Con cuatro integrantes que cantan, tocan instrumentos y participan activamente de la construcción del proyecto, la banda quiere recuperar la energía de las girlbands en una escena que vuelve a abrirles espacio. En una entrevista exclusiva con RANDOM, las integrantes de Moonline hablan de su nuevo lanzamiento, la identidad que están construyendo, el desafío de ser una banda de mujeres que toca instrumentos y el sueño de llevar sus canciones al escenario.

Moonline todavía está escribiendo sus primeros capítulos, pero ya hay algo que parece bastante claro: la banda no quiere quedarse quieta. Después de presentarse con “ARDE”, un tema que funcionó como declaración de principios frente al ruido externo, el grupo eligió cambiar el foco para su segundo single. “ONLY MINE” mira hacia adentro y juega con la sensualidad, la tensión, la obsesión y el empoderamiento. Es una canción más oscura y elegante, pero también una nueva manera de mostrar quiénes son.

Para Lena, el cambio tuvo que ver con animarse a explorar una versión más madura de la banda. “En este segundo single decidimos mostrar una cara mucho más madura de nosotras, apostar por una canción que, aún siendo divertida y emotiva, tenga una parte más pesada y seria”. La propuesta también implicó un desafío: construir una narrativa sensual y seductora sin perder la identidad grupal.

Lulo encuentra una diferencia todavía más profunda entre ambos lanzamientos. Si “ARDE” nació como una respuesta al afuera, a las críticas y a la presión que podía generar el debut, “ONLY MINE” propone otra actitud. “El proceso de composición fue más hacia adentro, queríamos que tenga una fuerza de empoderamiento femenino”. Incluso tuvieron que discutir entre ellas qué significaba ser sensual para cada una y encontrar, desde esas diferencias, un mensaje común.

Isa lo resume desde otro lugar: ambas canciones hablan, en definitiva, de no darle poder a la opinión ajena. Pero mientras “ARDE” enfrenta aquello que se dice desde afuera, “ONLY MINE” directamente decide no prestarle atención. “El mensaje ahí es la transición entre darle importancia a lo que digan los demás y que te importe nada lo que opinen”, plantea.

Cami también identifica en ese proceso una transformación que excede a las canciones: la confianza para probar. “ARDE fue como una presentación, una declaración de quiénes somos”. Con “ONLY MINE”, en cambio, apareció la posibilidad de jugar, explorar una faceta más intensa y provocadora y demostrar que Moonline puede cambiar de clima sin perder su identidad.

Una banda que quiere tocar

En una escena donde las propuestas pop pueden construirse alrededor de una voz, una imagen o una performance, Moonline decidió que los instrumentos también fueran parte central de su identidad. No es un detalle menor. Las cuatro tienen roles vocales e instrumentales y quieren que esa dimensión se traduzca especialmente en vivo. Para Lena, tocar no solamente las diferencia de otras propuestas: también hay algo emocional en crear y ejecutar la música con las propias manos. “Soñamos con inspirar a niños, niñas y jóvenes de nuestra generación a hacer lo mismo”.

Isa es todavía más directa: no quieren ser solamente un girlgroup, sino una girlband que toca instrumentos. Y en esa diferencia aparece una de las búsquedas más interesantes del proyecto: recuperar una tradición de banda en vivo que, según ellas, hoy no tiene tanta presencia dentro de la escena argentina.

“Queremos, por decirlo en criollo, ‘traer de vuelta’ esa tradición de banda en vivo que capaz no está tan vista hoy en Argentina”, explica. La música, además, funciona como un lenguaje común entre cuatro personalidades diferentes. Cami habla de una conexión fuerte con los instrumentos y de la posibilidad de transmitir desde otro lugar que no sea únicamente la voz. Lulo lo define de manera sencilla: todas tienen una historia y una conexión especial con la música, y eso también forma parte de Moonline.

Cuando la canción también se mira

La ambición de Moonline no termina en el audio. En “ONLY MINE”, la mansión, los personajes, las miradas y las distintas situaciones que atraviesa cada integrante forman parte de una misma historia. El videoclip fue pensado como algo más que una sucesión de imágenes alrededor de la canción. “Desde el principio no queríamos hacer un videoclip que fuera solamente cantar frente a cámara, sino crear un mundo alrededor de ONLY MINE”, explica Cami.

La intención era construir una experiencia casi cinematográfica, con una estética elegante y nocturna que acompañara la tensión de la canción. Para Isa, el desafío consistía justamente en que el video pudiera contar una historia y no quedarse únicamente en la idea de “hacerse las lindas”.

Detrás de esa construcción aparece también el trabajo del equipo de producción, al que las cuatro reconocen como una pieza fundamental. Lena destaca el cuidado puesto en cada detalle visual desde el momento mismo de la composición, mientras que Lulo asegura que el equipo logró plasmar el relato con una capacidad de visualización que permitió que la narrativa terminara siendo casi adictiva.

La apuesta es clara: que cada lanzamiento tenga su propio universo y que música, imagen e historia puedan conversar entre sí.

Sin dudas, una de las partes más difíciles de construir una banda de cuatro integrantes sea justamente ponerse de acuerdo. Moonline no intenta ocultarlo. Al contrario: lo cuentan con humor. Son personalidades fuertes, tienen opiniones distintas y algunas decisiones pueden demandar reuniones de muchas horas. Pero esa dificultad también puede convertirse en una fortaleza.

“Lo que nos hace Moonline es ser tan diferentes, pero a la vez unidas por lo más importante, que es la amistad y el amor a la música”, dice Lena. Cami coincide en que ninguna de las cuatro mira el proyecto exactamente de la misma manera. Y lejos de verlo como un problema, encuentra ahí una posibilidad creativa: “Ninguna ve Moonline exactamente de la misma manera y cada una aporta algo diferente”.

Para Isa, además, la identidad del grupo todavía no está completamente definida. Y quizás eso sea justamente lo más interesante de esta etapa. Moonline se encuentra en construcción y también será el público quien termine de completar esa imagen a partir de lo que recibe y devuelve.

“Somos bastante locas también, en el buen sentido, y queremos disfrutar y divertirnos en este camino que es increíble”.

El regreso de los grupos femeninos a la conversación pop es otro de los movimientos que Moonline mira con entusiasmo. No llegan para competir con una tradición sino para formar parte de ella y, al mismo tiempo, encontrar una manera propia de habitarla. Lena habla de un verdadero resurgimiento y celebra compartir escena con otros grupos de mujeres. Pero vuelve a marcar el diferencial: los instrumentos.

Cami lo plantea desde una perspectiva similar. Hay una energía que recuperan de las girlbands, pero no quieren copiar modelos anteriores. La idea es tomar aquello que las inspira y transformarlo en algo propio. Isa, por su parte, reconoce que Moonline aparece en un momento particular de la escena argentina, en el que están surgiendo nuevas bandas y expandiéndose una comunidad alrededor de ellas. Incluso fantasea con compartir escenario algún día con algunos de esos proyectos.

Quizás ese sea uno de los aspectos más atractivos de Moonline: todavía no tienen completamente definido hasta dónde pueden llegar, pero tampoco parecen demasiado interesadas en ponerle límites a la imaginación.

El escenario como próximo destino

Cuando se les pregunta por el futuro, las respuestas vuelven a encontrarse en un mismo lugar: el vivo. Para Lena, el sueño es escuchar las canciones en la gente y compartir ese momento juntas. Lulo imagina la posibilidad de tocar con “las gurisas” y frente a quienes se conviertan en parte de la historia de la banda.

Cami lo piensa como la recompensa a todas esas horas de trabajo: llevar Moonline a un escenario y comprobar que todo aquello que construyeron puede convertirse finalmente en un momento compartido. Isa, mientras tanto, mira bastante más lejos. Habla de colaboraciones, de experimentar con nuevos sonidos y hasta de sumar instrumentos de viento, arpas o violines. Pero sabe que antes hay que encontrar algo fundamental: el propio sonido de Moonline. Ahí aparece, quizás, la frase que mejor resume el momento actual de la banda: todavía están buscando. No parece una debilidad. Es, más bien, el permiso para probar.

“Queremos jugar con el sonido y ser lo más versátiles posibles”, dice Isa. “Creo que para empezar a experimentar de esta manera todavía tenemos que encontrar nuestro propio sonido, que está en búsqueda constante”. Moonline tiene dos canciones, una estética reconocible, cuatro personalidades y una idea bastante concreta de hacia dónde quiere ir. Pero todavía conserva algo más valioso: la posibilidad de sorprenderse a sí misma.

Cami lo dice casi como una declaración para el futuro: “Ojalá podamos mirar para atrás algún día y pensar: ‘menos mal que no dejamos de intentarlo porque otros creían que no podíamos’”. Por ahora, la próxima parada está clara: un escenario, cuatro instrumentos, cuatro voces y un público que todavía está empezando a descubrirlas. El resto, como su propio sonido, se empieza a escribir.