La artista noruega Marie Ulven presenta BLUE, un EP de cuatro canciones que profundiza en su costado más íntimo. Con una participación directa en la composición y la producción, vuelve a explorar las emociones, los cambios y la posibilidad de empezar de nuevo.
Cambiar de color también puede ser una manera de anunciar un cambio de piel. Después de construir una identidad artística reconocible alrededor del rojo, Marie Ulven decidió teñir de azul el universo de girl in red. El movimiento no fue solamente estético: anticipó una nueva etapa musical que ahora toma forma en BLUE, un EP que encuentra en la introspección y la transformación sus principales coordenadas.
Publicado el 23 de octubre a través de Columbia Records, el trabajo reúne cuatro canciones y propone un acercamiento particularmente personal a la sensibilidad de la artista noruega. En esta oportunidad, Ulven tuvo una participación profunda tanto en la composición como en la producción, recuperando el espíritu independiente y artesanal que marcó sus primeros pasos. La intención fue regresar al centro de su propio proceso creativo y construir una colección de canciones que, por su identidad y sensibilidad, merecía un espacio separado de su próximo álbum.
El punto de partida fue «blue», la canción que terminó dándole nombre y sentido al proyecto. Su melodía apareció durante una caminata matutina con Luna, su perro, y terminó convirtiéndose en el disparador de un conjunto de composiciones atravesadas por la incertidumbre, los cambios y las emociones que aparecen cuando toca encontrar un nuevo rumbo.


La canción funciona como una reflexión sobre esos momentos en los que la vida parece moverse de lugar y obliga a revisar aquello que creíamos establecido. Una sensibilidad que acompaña buena parte de la obra de girl in red: letras directas, emociones expuestas sin demasiados filtros y una capacidad para convertir experiencias personales en relatos con los que otros pueden identificarse.
Más allá de la estrategia visual, BLUE parece encontrar en ese cambio una metáfora apropiada para su contenido: dejar atrás una etapa sin renegar de ella
En «clean slate», esa búsqueda se desplaza hacia el peso del pasado. La canción aborda la dificultad de abandonar determinados patrones, las trampas de la propia cabeza y el desafío de dejar atrás aquello que impide avanzar. La idea de comenzar de nuevo no aparece como una solución sencilla, sino como un proceso que exige reconocer lo que todavía nos mantiene atados. El EP se completa con «missing person» y «worst case», dos piezas que amplían el recorrido emocional de una producción breve, de apenas doce minutos, pero concebida como un proyecto con identidad propia.
De los dormitorios noruegos a los grandes escenarios
Detrás de girl in red está Marie Ulven Ringheim, cantante, compositora y productora nacida en Horten, Noruega. Su historia musical comenzó a tomar dimensión internacional cuando empezó a compartir sus canciones en internet, con una estética independiente y un sonido cercano al bedroom pop. En 2017, «i wanna be your girlfriend» se convirtió en una de las primeras canciones que impulsaron su popularidad y ayudaron a construir una comunidad de seguidores alrededor de su música.

Con guitarras, melodías inmediatas y letras que abordaban el deseo, los vínculos, la identidad y la salud mental, girl in red encontró una voz propia dentro de una generación que comenzó a utilizar las plataformas digitales como espacio de creación y difusión. Canciones como «we fell in love in october», «girls» y «summer depression» terminaron de consolidar ese universo.
En 2021 llegó su primer álbum de estudio, if i could make it go quiet, un trabajo que amplió su horizonte musical y le permitió llevar sus inquietudes personales hacia una producción más ambiciosa. El disco obtuvo reconocimiento internacional y fue distinguido en los premios Spellemann de Noruega.
Después de construir una identidad artística reconocible alrededor del rojo, Marie Ulven decidió teñir de azul el universo de girl in red.
Tres años después publicó I’M DOING IT AGAIN BABY!, su segundo álbum, donde profundizó la evolución sonora que venía experimentando. El indie pop de sus comienzos convivió con arreglos más expansivos, guitarras eléctricas, influencias del rock y una búsqueda cada vez más abierta a experimentar con distintos formatos. Otro capítulo importante de su recorrido fue su participación como artista invitada en el Eras Tour de Taylor Swift, una experiencia que la acercó a audiencias multitudinarias y confirmó su proyección dentro de la escena internacional.

Un color para contar lo que viene
El cambio de rojo a azul también tuvo su pequeña historia antes de que se conociera el nuevo material. En los días previos al lanzamiento de «blue», sus seguidores comenzaron a detectar modificaciones en sus redes sociales y en referencias visuales de su carrera. El icónico suéter rojo de la portada de «we fell in love in october» apareció teñido de azul, mientras que la imagen de perfil y el nombre de usuario de la artista acompañaron la transformación.
Más allá de la estrategia visual, BLUE parece encontrar en ese cambio una metáfora apropiada para su contenido: dejar atrás una etapa sin renegar de ella, aceptar las transformaciones y reconocer que crecer también implica modificar la manera de contar las propias historias.
Con este EP, girl in red vuelve a poner el foco en aquello que la convirtió en una artista singular: la honestidad de sus canciones y la capacidad de transformar pequeñas experiencias personales en música. Esta vez, el rojo queda como parte de su historia y el azul abre una nueva página.








