Alejandro Lerner y un homenaje en vida

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Hay artistas que atraviesan generaciones, que se vuelven banda sonora de la vida cotidiana y que, sin proponérselo, terminan transformándose en patrimonio emocional de un país. Alejandro Lerner es uno de ellos. Por eso, la noche del 22 de noviembre tuvo un peso especial: en el Auditorio del Palacio Libertad, el compositor y pianista fue declarado Personalidad Emérita de la Cultura de la Nación, el máximo reconocimiento que otorga Argentina a un artista. El acto, cargado de emoción y memoria, coronó más de cuatro décadas de un camino donde talento, sensibilidad y cercanía con la gente se volvieron marca registrada.

La distinción fue entregada por el Secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, en una velada que reunió a más de 1600 personas dispuestas a agradecerle a Lerner por cada canción que los acompañó en momentos felices, difíciles, de amor, de lucha o de renacimiento. La ceremonia se transformó pronto en un viaje musical. La Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”, dirigida por Damián Mahler, interpretó una selección de clásicos inmortales como “Secretos”, “Campeones de la vida”, “Después de ti” y “Juntos para siempre”. La fuerza de los arreglos y las voces invitadas —Luz Matas, Martín Díaz y Matías Tomasetto— convirtieron la sala en un coro unánime, donde cada canción era entonada como si se tratara de un himno personal.

“Hoy te celebramos”, expresó Mahler al iniciar un concierto que condensó historia y emoción. El cierre, como no podía ser de otra manera, quedó en manos del propio Lerner, que al piano regaló versiones íntimas de “A tu lado”, “Todo a pulmón” y “Volver a empezar”, ovacionado de pie por todo el auditorio.

Palabras desde el corazón

Antes de tocar, Lerner tomó el micrófono para agradecer con esa mezcla de humildad y profundidad que lo caracteriza:
“Gracias no alcanza, pero es lo que puedo decir ahora… Ser popular no es lo mismo que ser una estrella. Ser popular es abrazarse con la gente”
, expresó frente a un público que lo escuchaba en silencio reverencial. Y agregó una reflexión que resume su vínculo con quienes lo siguen desde hace décadas: las canciones aparecen porque la gente está ahí, compartiendo emociones comunes: “Cuando tenemos frío, cuando amamos, cuando estamos solos, cuando necesitamos esperanza, esa canción aparece”.

Al recibir la distinción, Lerner dedicó la noche a su familia, a sus maestros, a los amigos del camino y a figuras fundamentales como Ángel Mahler y Oscar Cardozo Ocampo. Y dejó un mensaje que resonó fuerte: “Es momento de volver a enamorarnos de quienes somos los argentinos, de nuestra cultura. Volver a enamorarnos de la argentinidad”. Por su parte, Cifelli destacó la magnitud del legado del artista: “Tu voz, tu poesía y tu talento han marcado generaciones. Entraste en mi casa en 1982 y nunca más saliste”.

Un recorrido lleno de música, premios y colaboraciones legendarias

La distinción llega en un momento de plena actividad para Lerner, que continúa con su tour La banda sonora de tu vida, gira que agotó entradas en el Gran Rex y lo llevó por todo el país. Este 2025 sigue sumando escenarios —Buenos Aires, San Juan, Mendoza, Misiones, Córdoba, Rosario y más— y con nuevas fechas programadas para diciembre.

Ser popular no es lo mismo que ser una estrella.

Su carrera acumula logros extraordinarios: desde el Latin Grammy a la Excelencia Musical en 2024 hasta colaboraciones con figuras globales como Carlos Santana, Andrea Bocelli, Luis Miguel, Carole King, David Foster, Air Supply y Armando Manzanero. Sus canciones —en especial “Todo a pulmón”— fueron versionadas por artistas de múltiples géneros y países, convirtiéndolo en uno de los compositores argentinos más interpretados del mundo. En los últimos años, Lerner renovó su catálogo con colaboraciones junto a nuevas generaciones y canciones como “A tu lado” y “Mi Argentina”, donde vuelve a usar la música como puente para hablar de amor, identidad y país.

La declaración de Personalidad Emérita de la Cultura de la Nación no funciona como un punto final, sino como un reconocimiento en el camino. Porque pocos artistas lograron, como Lerner, escribir canciones que acompañan nacimientos, duelos, ilusiones y renacimientos. Pocos consiguieron traducir, una y otra vez, lo que sentimos como país. Por eso, más que un premio, esta distinción se siente como un abrazo colectivo: a su talento, a su historia y a esa manera única de hacer que cada canción se vuelva nuestra.