Yerai Cortés: una guitarra que ya no necesita traducción

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Nominado recientemente al Latin Grammy por Popular, el guitarrista español atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera. Después de registrar su música en el legendario Festival de Jazz de Montreux, acaba de presentar “Comare”, una canción nacida para una pasarela parisina que terminó convirtiéndose en uno de los momentos más celebrados de sus conciertos. Mientras tanto, su historia también puede conocerse a través del documental dirigido por C. Tangana.

Hay algo particularmente interesante en el momento que atraviesa Yerai Cortés: mientras su nombre crece en escenarios internacionales, su música parece moverse en dirección contraria a cualquier intento de encasillamiento.

El guitarrista español puede aparecer solo frente a una audiencia multitudinaria y convertir una guitarra en el centro absoluto de la escena, como sucede en Live at Montreux. Puede también llevar una rumba portuguesa a una pasarela de la Fashion Week de París y transformarla en una canción festiva que termina cerrando sus conciertos. Y puede dejar que una película siga su recorrido artístico hasta llegar a lugares mucho más íntimos: la familia, la memoria, el dolor y aquello que permanece cuando la música deja de ser solamente música.

Ese recorrido explica buena parte del presente de Yerai Cortés.

De Montreux al mundo

En 2025, Cortés llegó al escenario del Festival de Jazz de Montreux, uno de los encuentros musicales más prestigiosos del mundo. Fundado en 1967 por Claude Nobs a orillas del lago Lemán, el festival construyó una historia que incluye nombres como Nina Simone, Carlos Santana y Deep Purple.

El guitarrista español puede aparecer solo frente a una audiencia multitudinaria y convertir una guitarra en el centro absoluto de la escena, como sucede en Live at Montreux.

Ahora, aquella presentación quedó registrada en Live at Montreux, un álbum que captura al guitarrista en directo y prácticamente sin intermediarios: su guitarra y el escenario. El disco tiene además una particularidad dentro de su recorrido discográfico: es su primer trabajo concebido íntegramente desde la interpretación instrumental y registrado en vivo. En lugar de sumar capas o buscar una producción que modifique la naturaleza del espectáculo, la grabación conserva la tensión y la energía propias del encuentro con el público.

Es justamente allí donde la propuesta de Cortés adquiere otra dimensión. No hace falta conocer los códigos del flamenco para entender lo que sucede cuando toca. La técnica está, por supuesto, pero también hay algo físico en su manera de interpretar: el ritmo, los silencios, la intensidad y la capacidad de hacer que una guitarra ocupe todo el espacio.

Live at Montreux funciona así como una fotografía de un momento de su carrera, pero también como una declaración: Cortés puede llevar el flamenco a territorios internacionales sin desprenderlo de aquello que lo vuelve reconocible.

“Comare”: de París a los escenarios

Pocos días después de la aparición de Live at Montreux, Yerai Cortés cambió completamente el registro. “Comare” tiene otra energía. Es una canción que se entrega al ritmo, a la celebración y al encuentro. Su punto de partida fue una propuesta de Paloma Wool y Carlota Guerrero para acompañar uno de sus desfiles durante la Fashion Week de París SS2026.

Pero lo que había nacido para una pasarela empezó a crecer por fuera de ella. La canción acompañó a Yerai en distintos escenarios, desde Roskilde hasta Bilbao BBKlive, y poco a poco se transformó en un momento colectivo dentro de sus conciertos. Lo que inicialmente era una pieza asociada a una propuesta de moda terminó encontrando su propio público y convirtiéndose en un cierre habitual de sus presentaciones.

Ahora “Comare” tiene finalmente su versión registrada y también un videoclip dirigido por Carlota Guerrero, artista audiovisual que ha trabajado junto a nombres como Solange, Arca y Rosalía. El resultado mantiene el carácter festivo de la canción y profundiza ese cruce entre tradición y contemporaneidad que atraviesa buena parte del trabajo de Cortés.

Si Live at Montreux muestra al guitarrista concentrado en la potencia expresiva del instrumento, “Comare” lo encuentra en movimiento, rodeado de otros cuerpos, sonidos y posibilidades. Son dos caras diferentes de un mismo artista.

No hace falta conocer los códigos del flamenco para entender lo que sucede cuando toca. La técnica está, por supuesto, pero también hay algo físico en su manera de interpretar

Un Latin Grammy que reconoce la búsqueda

En paralelo, Cortés acaba de recibir una nominación a los Latin Grammy en la categoría Mejor Álbum de Música Flamenca por Popular. El reconocimiento llega por un trabajo que también se mueve lejos de las fórmulas más previsibles. En Popular, el músico construyó una propuesta que incorpora seis voces femeninas y utiliza las palmas como elemento capaz de ocupar el lugar que tradicionalmente tendría el canto a una sola voz.

El resultado es otra muestra de una búsqueda que no parece interesada en repetir una tradición de manera literal, sino en dialogar con ella, deformarla cuando es necesario y encontrar nuevas posibilidades dentro de sus propios códigos. La nominación, en ese sentido, aparece como otro capítulo de un proceso que viene desarrollándose desde hace tiempo.

El artista detrás de la guitarra

Pero para entender quién es Yerai Cortés también hay que mirar más allá de sus discos. Su historia llegó al cine de la mano de Antón Álvarez —C. Tangana—, quien eligió seguir su recorrido creativo en La guitarra flamenca de Yerai Cortés, su primer largometraje como director, disponible en MUBI Argentina.

La película nació a partir de la fascinación de C. Tangana por el guitarrista y por la singularidad de su historia. Lo que comenzó como un documental alrededor de la creación de un nuevo disco terminó convirtiéndose en algo mucho más personal.

La cámara se mete entonces en el territorio familiar de Cortés y encuentra allí una historia atravesada por la memoria, la identidad y las heridas que también forman parte de cualquier proceso creativo. La guitarra deja de ser únicamente una herramienta musical. Se convierte en una manera de contar aquello que cuesta decir de otra forma.

Ese es quizás uno de los puntos que conectan las distintas etapas del presente de Yerai Cortés. Montreux, París, los Latin Grammy, los escenarios y el cine parecen pertenecer a mundos diferentes, pero todos terminan girando alrededor de la misma pregunta: qué puede hacer un artista con una tradición cuando decide llevarla hacia un lugar que todavía no conoce. En Cortés, la respuesta aparece con seis cuerdas, con ritmo, con memoria y, cada vez más, frente a públicos que llegan desde lugares muy distintos para escuchar algo que no necesita traducción.